
58 MILLONES
En el plan, los monumentos se dignifican y ganan en protección. Por un lado, con su declaración como paisaje protegido, aunque los autores matizan que en el caso de La Foncalada y Santullano requerirían «otro tratamiento más propio de los paisajes urbanos». Por otro, con el aumento de los actuales recintos monumentales, para lo cual, matizan los autores del documento, «en algún caso será necesario adquirir terrenos colindantes e, incluso, edificios», y conllevaría «demoliciones o expropiaciones». Por último, recuperan la variante a la cima del Naranco -no indica por dónde- para suprimir el tráfico que hoy en día pasa junto a los Monumentos del Naranco entre la llamada curva de La Revoltona y la curva de San Miguel. Este espacio se añadiría al entorno monumental.
Para La Foncalada plantean la excavación arqueológica del solar liberado recientemente, la limpieza de la fuente, la reposición de los sillares perdidos por el paso del tiempo y «su musealización», mediante su confinamiento en un espacio propio que exigiría la adquisición de los inmuebles colindantes, en el número 30 de Gascona y el 2 de Foncalada.
Para Santullano sugiere la rehabilitación del monumento, de las pinturas murales y revocos del interior y la restauración del Cristo. En Santa Cristina, las tareas se centrarían en los paramentos exteriores. Y, en San Salvador, en la reposición del pavimento exterior e interior, la reparación y refuerzo de la bóveda, la renovación de la cubierta y el alumbrado y la rehabilitación de las pinturas.





