Los datos de los técnicos municipales desmienten esa afirmación. Así, la concejalía del área recordó ayer que «todos los parámetros medidos se ajustan escrupulosamente a la legislación vigente, excepto el que se refiere a las partículas en suspensión (Pm-10). En este campo, el Ayuntamiento añade que «en relación al 2005 se ha reducido el número de veces que se ha superado el nivel máximo en un 15%».
De la lista de sustancias contaminantes que se analizan, se trata del producto menos dañino para la salud humana. Es más, algunos países de la Unión Europea no lo incluyen entre las productos contaminantes que se estudian. Esta realidad no evitó que ayer el Ayuntamiento recordase la necesidad de un «compromiso solidario» de toda la sociedad para mejorar la situación.





