
La concienciación de empresas y empresarios pasa por la aplicación de nuevos modelos organizativos o de medidas que hagan la vida más fácil a los trabajadores, según explicó María Antonia Álvarez Suárez. Una de las claves de esa reorganización aportada ayer por la ponente es la «flexibilidad. La doctora en Ciencias Económicas Nuria Chinchilla dice que los horarios son religiosos. Se entra cuando Dios manda y se sale cuando Dios quiere. La gente no se plantea el cambio de los horarios. El grupo Mondragón está aplicando un sistema novedoso por el que miden las vacaciones en horas y no en días. Horas que puedes utilizar en función de tus necesidades y que hay que usar de forma responsable. Hay que buscar diferentes métodos», afirmó.
El cambio en el sistema de horarios plantea una serie de supuestos inconvenientes como la pérdida de productividad. Sin embargo, según sostuvo otra de las ponente, la presidenta de NOVATEX, Belén Fernández, los horarios de los empresarios en España distan mucho de los que se aplican en otros paises europeos. «En Europa no existe el ámbito empresarial después de las siete de la tarde. En España, existe un rol de empresarios que comienza a esa hora con reuniones y cenas», afirmó.
Uno de los principales problemas que apuntó Belén Fernández al que deben enfrentarse las mujeres es el de acceder a los ámbitos de decisión empresarial. «Las mujeres debemos entrar en el rol de los empresarios. La ley de Igualdad es una buena ley pero la última palabra la tiene la conciencia del empresario», explicó.
Para Belén Fernández, la conciliación de la vida familiar y laboral debe aplicarse tanto a hombres como a mujeres, una cuestión que aún carece del suficiente calado entre la sociedad. «Cuando se empezó a hablar de estos asuntos muchas pensaron 'lo que nos faltaba, a seguir conciliando nosotras'. Pero tanto los hombres como las mujeres debemos conciliar», afirmó Belén Fernández.





