
PROGRAMA
«Nosotros, normalmente, siempre tratamos temas de actualidad que contengan algún tipo de problemática, hacemos un teatro que sirva de estímulo al público. Cuando tenemos la idea improvisamos y luego empezamos con la fase de escritura del texto, que se titula 'La herida abierta'», explicó Jorge Lueje, director del grupo de teatro del instituto Carreño Miranda.
El trabajo sobre un texto propio, también parte de su receta teatral habitual, les permite adaptar la obra a la composición del grupo. «Es diferente trabajar sobre un texto cerrado que adaptarlo al grupo. Aquí puede actuar todo el mundo, aunque sea mudo. Lo importante es que suba al escenario y se exprese», explicó Jorga Lueje.
El desarrollo de una obra que toca de forma tan directa a los miembros del grupo, el hecho de que fueran ellos mismos los que decidiesen el desarrollo de la trama, provocó numerosas aportaciones. «En general había bastante consenso, aunque luego llega el director con su vara dictatorial », afirmó el dueño de la vara dictatorial.
Argumento
El planteamiento final, en el que «no hacemos juicios de valor, sólo mostramos los hechos», está dividido en dos tiempos: el presente en la obra, futuro de los alumnos, en el que una bella mujer debe decidir sobre el destino profesional de una persona que veinte años atrás era su acosador, y el propio tiempo en el que esta mujer fue acosada. «Huimos de los buenos y los malos, que es muy típico en las obras escolares. Incluso al principio obligamos al espectador a sentirse con mal cuerpo porque sin ser acosadores les hacemos partícipes de la burla», explicó el director.
En la mano de la protagonista queda el desenlace de la obra. «Puedo decir que hay posibilidad de venganza, pero no adelantaré el final».





