El amarre de toda la flota en puerto, incluida la de bajura, hizo que ayer la actividad en la lonja se redujera a la venta de veinte cajas de pescado de una pequeña embarcación de La Arena. El pasado lunes todavía habían salido a faenar algunos barcos de bajura y la actividad en la lonja, aunque lejos de alcanzar los niveles de un día normal, había sido mucho mayor que ayer.
La situación hoy será similar. No obstante, a primera hora de la tarde de ayer entraba por la bocana de la ría hacia el puerto pesquero el 'Siempre Terín' y será el que ponga la 'nota de color' a la jornada, con la subasta de alrededor de 12.000 kilos, principalmente de merluza. Esto se producirá sobre las ocho de la mañana, después, la jornada de trabajo ya habrá terminado para los empleados de la Cofradía Virgen de las Mareas, ya que no se espera la entrada de más barcos.
Mientras, los comercializadores que habitualmente compran en Avilés miran con preocupación la situación que se vive, aunque siguen manteniendo que entienden las reivindicaciones del sector. El abastecimiento a sus clientes está siendo prácticamente nulo. Aunque algunos habían hecho acopio de pescado el pasado viernes en previsión de que se llegase a este momento, las neveras ya están casi vacías a día de hoy con lo que los mercados comenzarán a resentirse con más intensidad.
No obstante, tienen su mirada puesta en la flota de bajura integrada en su gran mayoría en la Federación Provincial de Cofradías. Inicialmente habían acordado no sumarse al paro convocado por la Plataforma en defensa del sector pesquero, pero tras el acuerdo de la federación a nivel nacional de sumarse al paro hasta el próximo jueves, ayer toda la flota (420 barcos) estuvo amarrada. El presidente de la Federación Provincial, Dimas García, espera que este acuerdo se cumpla y que los barcos puedan salir a la mar mañana jueves con normalidad lo que garantizará cierta actividad y aprovisionamiento de las pescaderías y supermercados asturianos.
Mientras, la Federación Nacional de Cofradía de Pescadores reclamó ayer a Repsol y Cepsa que establezcan un precio unificado para el suministro de gasóleo pesquero en los distintos puertos españoles. El presidente de la federación, Genaro Amigo, trasladó a los representantes de las petroleras el «descontento» del sector por las diferencias de precios que existen entre puertos, que pueden alcanzar hasta 10 y 12 céntimos. «Queremos un único precio en surtidor para que no haya esas variaciones entre barcos pequeños, que consumen entre 500 y 1.500 litros, y otro tipo de flotas, que necesitan entre 15.000 y 30.000 litros», explicó el presidente de la federación.
Amigo también solicitó una mayor transparencia en la fijación de precios, al entender que, cuando el petróleo se encarece, «rápidamente» repercute en el surtidor, en tanto que, «cuando baja, no se nota la bajada tan rápido».
Los pescadores estiman que para que su actividad sea rentable el gasóleo debería estar entre 0,40 y 0,45 euros el litro, mientras que en la actualidad abonan entre 0,79 y 0,80 euros.
La demanda de las cofradías será estudiada por las petroleras para analizar si pueden «hacer un esfuerzo adicional» para bajar los costes en aquellos puertos en los que existen diferencias notables.