A lo largo de los últimos días se han barajado cantidad de nombres y algunos de alto copete. El primero en caer ha sido el del guardameta Iván Cuéllar, futbolísticamente conocido por 'Pichu'. El extremeño, de 24 años, se ha mantenido ajeno a las negociaciones desde su retiro en el Caribe, pero recién aterrizado en España, aún con el 'jet-lag', atendió la llamada de EL COMERCIO.
-Felicidades. ¿No ha sucumbido aún a la vorágine que ha generado su fichaje?
-Muchas gracias. Si le digo la verdad, he tratado de mantenerme al margen de todo esto. Estoy de vacaciones y sólo me preocupa descansar y pasar tiempo con mi familia y mi gente, lo que no puedo hacer el resto del año.
-¿Por qué el Sporting?
-Porque todas las informaciones que me han llegado sobre el club son buenas, pero, sobre todo, porque me atrae su proyecto deportivo. Me llena. Es una buena plaza en la que tendré opciones. Indudablemente, había otras alternativas mejores por nombre o por otras cosas, pero me he decidido por el Sporting porque, según parece, se me da bien la zona Norte y porque todos mis amigos así me lo han aconsejado. Me ilusiona el objetivo del club porque es acorde al mío. Tengo que seguir avanzando y creciendo y un salto más grande, quizás, me hubiera llevado a una caída mayor.
-Sobre su mesa había más cartas.
-Las había, pero la mejor era la que me presentaron en Gijón. Elegí el Sporting a ojos cerrados. El Eibar es un club muy amigable, familiar y en eso se asemeja a la entidad rojiblanca, con una afición que arropa continuamente a los jugadores.
-Su etapa en Eibar fue positiva.
-La idiosincrasia del conjunto de Ipurúa me vino muy bien. Ahora se trata de seguir con esa dinámica en un club humilde, trabajador, que se ha dedicado sólo a eso.
-Pero que, económicamente, no está a la altura de muchos otros.
-Lo decía a mi llegada a Eibar y lo repito ahora. Hay muchas cosas que no se pueden comprar. Entre ellas, la unión del vestuario. Es lo que hace grande a un conjunto. A nivel económico, probablemente, el Sporting no se pueda comparar a muchos equipos, pero, en ilusión, ganas y garra, no hay muchos como éste.
-Esa es precisamente la fórmula que ha llevado al equipo a Primera...
-Y la que me ha llevado a decidirme por el Sporting. Es mi seña de identidad, la que he tenido con el Eibar. Me ha ido bien y no la quiero cambiar. Uno sólo valora las cosas cuando le faltan. Yo, en esas circunstancias, prefiero que me falten y trabajar con humildad a que me sobren.
-¿Conoce a alguien del Sporting?
-A Raúl Cámara, que jugó conmigo en el Atlético de División de Honor. También al guardameta rojiblanco Sergio Sánchez, con el que coincidí en algunos entrenamientos y en algún acto extradeportivo.
-Sergio Sánchez será precisamente su rival por la titularidad.
-Si es una competencia buena y sana, no habrá ningún problema.
-Probablemente, él elija el dorsal número 1. ¿Le importaría lucir el 13 o es supersticioso?
-No, la veteranía es un grado en el fútbol y no tendré ningún problema. Además, ya tuve el 13 en los Juegos del Mediterráneo, en los que gané la medalla de oro.
-Y en los que coincidió con un ex sportinguista.
-Sí, con Javi Fuego.
-¿Ha hablado ya con Manuel Preciado o con Emilio de Dios?
-No, todavía no.
-En Gijón le esperan ya con los brazos abiertos.
-Me quedé alucinando viendo El Molinón en el último partido de Liga. Es una locura cómo se vive el fútbol en esta ciudad. Espero disfrutar muchas tardes como esa durante los próximos cuatro años.
-Usted no jugó aquel encuentro al advertirle al entrenador sus contactos con el club rojiblanco.
-Después de toda la temporada, me parecía mal que se pudieran malinterpretar las cosas, que la gente hablara más de la cuenta... Ya sabe cómo son estas cosas. Para evitar cualquier polémica y evitarme yo un lío, preferí hablar con el entrenador del Eibar y comentarle la situación, aunque, en aquel momento, no había nada fijo. Pero por si acaso. El único perjudicado de todo aquello podía ser yo y creo que, tras una campaña como ésta, no me lo merecía.
-¿Cómo calificaría esa etapa en Eibar?
-De muy buena, tanto a nivel personal como de grupo. La idea del Eibar era simplemente la de mantenerse y, por así decirlo, con poca materia prima y aún menos recursos. Son chavales que han venido de Tercera y Segunda B apenas son conocidos y con el menor presupuesto de la categoría.
-Lo mismo que se encontrará en Sporting el próximo año.
-Sí, pero en Primera División. Esa es la diferencia. He hecho una buena temporada y el caso es que todo me ha salido bien. Eso es lo que quiero seguir haciendo, lo que me ha beneficiado y lo que me seguirá beneficiando.
-Tiene un currículum envidiable, ha sido internacional, ha debutado en Primera División y, sin embargo, se le recuerda más por una jornada aciaga ante el Barcelona en el Calderón (0-6).
-Creo que el pasado sólo sirve para recordar los buenos momentos e, incluso, ni para eso. El pasado es pasado y cada uno sabe lo que ha hecho. Pero no puedes cambiarlo. Sólo puedes hacerlo con el presente y el futuro.
-El castigo fue excesivo...
-El futbolista vive de su imagen y aquella fue la que se dio. A mí, que soy un profesional que trabajo todos los días, todo eso no me importa. Está olvidado. Lo único que pienso es en descansar, en estar con mi mujer, familia y amigos y en coger fuerzas para la temporada que viene, para hacerlo lo mejor posible y llevar a mi nuevo equipo a lo más alto.
-Por cierto, ¿de dónde viene lo de 'Pichu'?
-Es un mote que me puso un primo de pequeño. Se quedó ahí, aunque es algo familiar.
-Pero, hace dos años, se lo puso en la camiseta del Atlético.
-Lo de ayer no me interesa, sólo lo de hoy.
-Entonces, este año lucirá en su espalda...
-Iván Cuéllar.