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AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Avilés

AVILES

Fue encontrado por sus familiares muerto en su despacho. El funeral se celebrará mañana en su iglesia y será presidido por el arzobispo de Oviedo

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El párroco de La Magdalena, Julián Ron García, falleció ayer en su domicilio a los 70 años de edad. A falta del resultado de la autopsia, todo parece indicar que sufrió un ataque al corazón. Según explicaron a este diario personas próximas a la familia, su cuerpo fue hallado por unos familiares con los que solía comer a diario, entre los que se encontraba uno de sus hermanos, y que, extrañados por su tardanza y por la imposibilidad de contactar con él, decidieron dirigirse a la casa rectoral de la iglesia del polígono de La Magdalena, donde residía. Allí pudieron observar a través de una ventana el cuerpo sin vida del párroco, sentado en la silla de su despacho.
Al lugar acudieron de inmediato personal médico forense y de la policía judicial, que tras acceder a la vivienda por una ventana, verificaron el fallecimiento del sacerdote. Su cuerpo fue trasladado al tanatorio de La Carriona, donde se le habría de practicar la autopsia para verificar las causas exactas del fallecimiento.
Julián Ron García había nacido en la localidad tinetense de Navelgas hace 70 años. Sus tres hermanos recordaban ayer en la casa rectoral en la que falleció cómo llegó a Avilés apenas dos meses después de ordenarse sacerdote en abril de 1962. «Llevaba aquí toda una vida», comentaban. Ayer expresaban su incredulidad por lo súbito de su muerte, pues gozaba de un buen estado de salud. «Tenía sus achaques, como todo el mundo, pero hacía vida completamente normal», indicaba uno de sus hermanos, con el que, como prácticamente todos los días, compartió cena la noche anterior.
Julián Ron fue objeto el pasado domingo de un homenaje popular organizado por sus vecinos en el restaurante La Parra. El local se quedó pequeño para acoger a todas las personas que quisieron sumarse a un acto que buscaba sobre todo el demostrar el cariño que le profesaban sus feligreses y cuantos le conocían. No en vano, Ron era uno de los sacerdotes más carismáticos de la comarca, siempre pendiente de todo el mundo, y dispuesto a una palabra amable para quien se acercara a él. Además, siempre se prestó a colaborar en cuantas iniciativas se le presentaron por parte de asociaciones o grupos de vecinos de la villa.
La noticia de su repentino fallecimiento se extendió de inmediato en toda la ciudad, entre muestras de pesar y de incredulidad.
En principio, se ha previsto que se celebre un funeral por el párroco fallecido en la iglesia de La Magdalena mañana sábado a las cuatro de la tarde, con la presencia del Arzobispo de Oviedo, Carlos Osoro, que presidirá las exequias fúnebres. Posteriormente, el cadáver será trasladado a la parroquia de San Juan de Navelgas, donde a las siete de la tarde será celebrada una nueva ceremonia. Su cuerpo recibirá a continuación cristiana sepultura en el panteón familiar de su localidad natal.
Pero antes, a las dos de la tarde, quedará instalada la capilla ardiente de don Julián en el templo parroquial de La Magdalena, con el fin de que sus feligreses y cuantas personas lo deseen puedan darle el último adiós. Hasta esa hora, la capilla ardiente está instalada desde la tarde de ayer en la sala número cuatro del Tanatorio de Avilés, en El Montán.

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