¿Quién dijo que la incorporación de las nuevas tecnologías estaban reñidas con mantener una tradición ancestral?. Ni siquiera cuando hablamos de pesca, aunque muchos de las flotas asturianas se han unido a los avances del sector en lo que a técnicas de pesca se refiere. Sin embargo, la pequeña entidad de pescadores de Cudillero, compuesta por 65 barcos, se resiste a cambiar sus pequeñas embarcaciones por los grandes palangreros, salvando así la seña de calidad y de identidad de las capturas del municipio, pescadas mediante los métodos de antaño. De hecho, los pescadores pixuetos abogan por defender la pesca artesanal, pero incorporando a las embarcaciones avances tecnológicos de última generación para incrementar el valor de la pesca, y en especial la cotización de la merluza de pincho.
La entidad de pescadores defiende el modo de pesca tradicional «por la calidad y frescura del pescado. No es lo mismo una merluza pescada hace 10 días en Gran Sol que una cogida hace 10 horas en el Cantábrico», apostilló el patrón mayor de la Cofradía de Pescadores Virgen del Carmen, Salvador Fernández, quien resaltó que «Cudillero siempre fue un pueblo de pescadores que apoyan la pesca artesanal, con barcos pequeños y no con los grandes arrastreros».
Desde 2006
Por ello, desde 2006, la cofradía de pescadores pixueta está embarcada en el programa de desarrollo rural europeo Living Lab -laboratorio en vivo- , que dotará a los barcos de los últimos avances tecnológicos. En concreto, las embarcaciones contarán con los dispositivos más avanzados para el desarrollo de la pesca artesanal de la merluza de pincho. «Es un modo de defender el modo de pesca artesanal frente a la pesca industrial que tren los pescados de Gran Sol», destacó Fernández, quien recientemente viajó a Madrid «para presentar nuestro proyecto, desde el punto de vista de los mismos pescadores, al Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino».
Con esta iniciativa, cuyos «trámites van muy avanzados», los pescadores podrán informar a tiempo real de todos los datos referentes a sus capturas para remitirlos a la rula: «La idea es que el que compra merluza de pincho de Cudillero sepa tanto del pescado como del que lo pescó», resaltó Fernández. Estos avances, certificarán, mediante el etiquetado del pescado, «qué pescador lo pescó, a qué hora o en qué parte del Cantábrico», detalló el presidente del colectivo, y avanzó que, a modo de prueba en los próximos días, dos embarcaciones de la flota pixueta instalarán el instrumento.
«El Living Lab es eso, un laboratorio en vivo en el que los propios usuarios participan», subrayó el patrón mayor, quien espera que esta proyecto piloto obtenga unos resultados satisfactorios para el desarrollo de esta iniciativa de la red de pesca europea, con el fin de la revalorización de la capturas, además de inducir la creación de una marca de calidad para las capturas de los faeneros pixuetos. «Buscamos un incremento del precio, sino todo esto no tendría sentido, ya que con este proyecto certificamos y aseguramos una gran calidad en el pescado que van a comer los consumidores, con lo que le damos un valor añadido», explicó el portavoz de los faeneros pixuetos. A los datos del etiquetado también se le sumará cuál es el caladero de procedencia de la merluza, para que así pueda ser posible el logro de la denominación de origen.
Meteorología
Asimismo, bajo en marco de esta iniciativa, el colectivo pesquero pixueto también podrán conocer la previsión meteorológica con un seguimiento pormenorizado vía satélite, «lo que nos ayudará en el tema de la seguridad de los pescadores», valoró Fernández.