Lo que ahora es una especie de pozo que pocos vecinos usan se va a convertir en un parque de casi 5.000 metros cuadrados, con zonas verdes reconstituídas, nuevo arbolado y con un vial peatonal que servirá, esta vez sí, de conexión entre el barrio de Moreda, a través del paso de peatones de Juan Carlos I, con El Natahoyo, a través del parque de Atalía. Es el proyecto que ya tiene listo el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento, que se financiará con cargo al fondo local del Gobierno y que ha sido presentado a los vecinos por la propia alcaldesa. La comisión del área dio el visto bueno definitivo el jueves.
El parque Atalía no cumple ahora casi ningún objetivo de los que, en teoría, tienen estas instalaciones. Situado entre Juan Carlos I, el colegio Atalía, la zona de juegos infantiles y la pista deportiva están a una cota inferior a la avenida. Exactamente, a tres metros de diferencia, y a 0,75 metros del área de juegos infantiles. Por eso, se ha convertido en un lugar sombrío y húmedo que pocos vecinos utilizan. De hecho, muchos prefieren rodear la zona y no atravesar el parque, con lo que dan un gran rodeo.
Además, en su momento, tal y como explica la concejala del área, Dulce Gallego, se utilizaron criterios de jardinería distintos a los que imperan ahora. Y en el parque se plantaron especies no autóctonas, más propias de la meseta y que no han conseguido adaptarse al ambiente. Según el proyecto de obra, además, están «plantados sin orden». Así, la salud de todos los árboles del parque (chopos, en su mayoría) se ha deteriorado y los ejemplares están en mal estado. Por eso, y a pesar de que el Ayuntamiento intenta evitar siempre la tala de árboles, en esta ocasión no será posible. Pero los actuales serán sustituidos por otros más apropiados, además de numerosos arbustos y plantas, una gran superficie de césped y flores de temporada.
Cuatro plataformas
Con todo ello, el principal objetivo es subir la cota del parque, algo que se conseguirá a través de cuatro plataformas, con una diferencia de cota de 0,52 metros, unidas por escaleras y rampas, que irán subiendo desde la zona de juegos infantiles hasta la avenida de Juan Carlos I. Eso afectará a las lindes con la guardería y el colegio, que se resolverán durante las obras para que todo quede al mismo nivel. De hecho, el proyecto plantea un acceso al colegio desde el propio parque.
Todo el espacio recibirá un especial tratamiento paisajístico, y contará con una vía peatonal y unas plazas de estancia a lo largo de todo el parque. También se instalará un sistema de saneamiento pluvial, ya que el parque carece ahora de él y son habituales las inundaciones. En cuanto al mobiliario, se utilizarán los bancos del modelo Gijón. La intervención servirá también para dar salida a unos bloques de viviendas que, hasta ahora, quedan prácticamente aislados al lado del parque. Los vecinos de la zona (y de otras colindantes que serán urbanizadas en el futuro) tendrán una fácil salida hacia la avenida de Juan Carlos I.
Y la remodelación del parque ha puesto sobre la mesa, también, la necesidad de actuar sobre la pista deportiva situada justo al lado. Al igual que ocurre con el parque, son pocos los que la utilizan, ya que prácticamente todos los interesados utilizan la del colegio Atalía, que está cubierta. Por eso, y al margen de este proyecto y esta financiación, se redactará la otra intervención.