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AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 12 febrero 2012

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AVILES

El músico neoyorquino Willie Nile actuó el sábado en la Casa de Cultura, dentro del ciclo 'Avilés Arte Sonoro 2009'
16.03.09 -

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El pequeño gran rockero
Willie Nile durante el concierto que ofreció el pasado sábado. / TANIA
El rock está vivo, por mucho que algunos lleven años intentando enterrarlo, al menos eso fue lo que se vio el pasado sábado en la Casa de Cultura. El protagonista de esta reafirmación fue Willie Nile, músico neoyorquino que, con una puntualidad más británica que americana, subió a las 20.30 horas al escenario para ofrecer un recital en el que combinó a partes iguales intensidad, lirismo, humor y buenas vibraciones.
Nile, apoyado por una banda de músicos españoles en la que brilló con luz propia la guitarra del ovetense Jorge Otero, no dio descanso en las casi dos horas que duró el concierto. Desde un inicial 'Streets of New York', a piano y voz, hasta un popurrí de los Ramones arrollador como una apisonadora, el veterano rockero dio una lección magistral de cómo suenan las calles de su ciudad. Por el escenario se dejaron ver las sombras de Bob Dylan, Television, Lou Reed y demás artistas que algún día hicieran suya la Gran Manzana. Willie no dejó de intentar comunicarse con la audiencia (unas doscientas personas) con un castellano divertido, mezclado con frases en inglés, y todo tipo de gestos alusivos a las historias que cuentan sus canciones: trenes que se van con tu chica, el precio de la amistad, la soledad de las avenidas sin fin. Merecen especial mención dos temas: el que dedicó al bluesman Bo Diddley, a quien una vez se encontró a la puerta de su casa en Washington square, y ese 'She's so cold' que le plagiaron los Rolling Stones, que Nile presentó diciendo «Ellos lo tomaron prestado, pero son los más grandes. Dios bendiga a Mick Jagger y Keith Richards». Una muestra de caballerosidad de las que cuesta ver en un mundo como el de la música, donde las demandas y las descalificaciones están a la orden del día. Tras el concierto, el músico se sorprendió de ver cuánta gente quería que le firmase un autógrafo o hacerse una foto con él. No es una estrella del rock, pero tiene todos los atributos para ser un pedazo vivo de la leyenda de esta música.
Puede que Willie Nile no salga nunca del circuito de salas medianas, en el que lleva girando desde los años 70, pero las alabanzas que ha despertado en músicos como Bruce Springsteen o U2 no son un espejismo. Mientras tipos como él se cuelguen una guitarra y canten a la vida con esa intensidad y entrega, nadie verá la muerte del 'rock and roll'.

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