Rubén Álvarez Pedrosa comenzó a remar en el río Nalón. «Mis hermanos iban a entrenar al club Amigos del Nalón de Soto del Barco. Un día empecé con ellos y me gustó», recuerda. Ahora, con 19 años, cumple su segunda temporada en el equipo nacional absoluto. Él y sus tres compañeros en el cuatro sin ligero sub 23, oro en el Campeonato del Mundo de la categoría, acaban de recoger el premio al mejor remero de la temporada, el reconocimiento a un trabajo bien hecho que puede ser el inicio de una gran travesía con rumbo a Londres 2012.
-¿Esperaba el premio?
-La verdad es que sí. El año pasado el equipo nacional sólo ganó dos medallas, la nuestra y la del cuatro sin pesado juvenil, oro al igual que nosotros en el Mundial.
-Un año olímpico, y por primera vez en mucho tiempo, sin representación española. ¿Qué pasó?
-No sé que pasó, pero fue un mal año para el remo olímpico.
-Cuando no hay resultados, suele haber cambios.
-De director técnico, de entrenadores... Se ha cambiado hasta la manera de trabajar. Hubo una buena limpieza.
-¿Y a nivel de remeros?
-Ahora están apostando por gente más joven.
-Usted es un buen ejemplo.
-Yo y los otros tres remeros que están en el cuatro sin ligero: Andreu Castellá, Juan Luis Fernández y Ramón Llosa. Los tres son catalanes, de Amposta. Somos el mismo bote que ganó el Mundial Sub 23 de Brandenburgo.
-El cuatro sin es un bote olímpico.
-El objetivo es clasificarse para Londres 2012. Hay más remeros, entre ellos Alberto Domínguez (corverano), que está lesionado, pero de momento los que estamos dentro somos nosotros. Además hacemos buenos tiempos, y tenemos bastante margen. El año pasado nos quedamos a un segundo de clasificarnos para los Juegos Olímpicos de Pekín. Entraban tres y quedamos cuartos, nos faltó muy poco. Fue una pena.
-¿Cómo se presenta 2009?
-Viene bastante cargado. Ahora nos concentramos diez días en Banyolas (Gerona) y luego nos iremos a Piedeluco (Italia), a una regata internacional, la primera importante del año. Después tendremos en Banyolas la primera prueba de la Copa del Mundo, el Campeonato de España, la Copa del Mundo de Lucerna (Suiza)... Luego tendremos que cambiar a un remero que ya es senior para ir al Campeonato del Mundo sub 23, a finales de julio en Praga, y después lo recuperaremos para ir al Mundial absoluto, del 23 al 30 de agosto en Ponzan, Polonia.
-¿Cuál es el principal objetivo?
-Terminar entre los diez primeros en Ponzan, el que sería mi primer mundial absoluto. Si fuera un año preolímipico, significaría la clasificación directa para la olimpiada. Hay once plazas.
-Sevilla, Banyolas... ¿Como lleva las concentraciones?
-Bien, bien, aunque es sacrificado. Pasamos dos o tres semanas al mes fuera de casa y a veces se hace duro. Hay días que hacemos tres entrenos al día, uno antes de desayunar, otro por la mañana y otro por la tarde. La verdad, no te queda tiempo para mucho.
-¿Y al margen del remo?
-Estoy estudiando bachillerato a distancia. El año pasado tuve que dejarlo por culpa de la regata clasificatoria para la olimpíada, pero tengo claro que además de seguir remando, hay que hacer algo más. De momento no sé qué, ahora lo principal es Londres.