
El cabeza de lista del PP en las europeas, Jaime Mayor Oreja./ Efe
«Una cosa son las creencias y otra los delitos»
Preguntada sobre las declaraciones del cardenal Antonio Cañizares, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha afirmado que "una cosa son las creencias, otra los delitos y otra cosa son las regulaciones que establece la ley para garantizar derechos y la dignidad de las mujeres en el caso de la interrupción voluntaria del embarazo".
A juicio de la vicepresidenta, no tiene nada que ver un tema con otro, ya que "no es igual que miles de niños y niñas que están bajo la tutela de algunas instituciones hayan sufrido acoso y violaciones durante años". "Los casos de violaciones en colegios católicos en Irlanda son execrables y constituyen un delito muy grave por el que deberán dar cuenta ante la justicia sus responsables", ha señalado.
De la Vega ha destacado que, "desde el respeto a las creencias y a los principios morales", el Gobierno ha decidido mejorar la regulación de la interrupción voluntaria del embarazo "con respeto a los principios científicos, a la Constitución y a nuestra jurisprudencia".
El cardenal aseguró que no veía comparable el abuso a menores con el aborto
El 'popular' recalca que el cardenal se refería a que debe prevalecer el derecho a la vida, tal y como se enjuicia en el Código Penal
El primer candidato del PP al Parlamento Europeo,
Jaime Mayor Oreja, ha defendido al
cardenal Antonio Cañizares por afirmar que no son comparables los abusos sexuales a menores con el
aborto y ha dicho que lo único que hizo fue establecer "una cierta ordenación, dentro de la aberración de ambas cosas".
En declaraciones a Antena 3, Mayor Oreja ha añadido que el hecho de que la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, crea que un feto de 13 semanas es un ser vivo, pero no un ser humano, "arroja más gravedad que cualquier comparación que se pudiese establecer de qué es más odioso", si el aborto o los abusos a menores. En ese sentido, ha señalado que la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, "debería enjuiciar primero si está de acuerdo en que los que van a nacer no son seres humanos" antes de pedir a Cañizares que rectifique porque, después de que Aído dijera "que los que van a nacer no son seres humanos", "el criterio moral del Gobierno en ese terreno es más que relativo".
Ha explicado que Cañizares "ha pedido perdón por los abusos, pero considera más graves" los abortos y "lo único que hace es una cierta ordenación, dentro de la aberración de ambas cosas". "Todo es repugnante, pero la ordenación es la que es, y más en él que es un cardenal, un obispo de la Iglesia y, obviamente, es la doctrina que tiene que defender", ha agregado.
Prevalece el derecho a la vida
Ha recalcado que el cardenal -nombrado recientemente prefecto de la Congregación por el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos- se refería a que debe prevalecer el derecho a la vida, tal y como se enjuicia en el Código Penal. "Dice que la cultura de la muerte es el pisoteo de la dignidad de la persona. Eso es lo primero y, luego, condena lo segundo, en el sentido de que los abusos son repugnantes. Los abusos a los menores son de las cosas que más repugnancia nos producen y estoy seguro que al cardenal Cañizares también", ha argumentado.
Cañizares aseguró que "no es comparable lo que haya podido pasar en unos cuantos colegios" -en relación con los abusos a menores cometidos en escuelas católicas irlandesas entre los años 50 y 80- con "los millones de vidas destruidas por el aborto". Tras señalar que no entra en valorar la oportunidad de la comparación, ha dicho que "en la ordenación, lo que significan estrictamente las dos cosas, la postura del cardenal es exacta".