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Asturias

04.06.09 -

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Un estudio del Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario de Asturias (Serida) ha constatado que el pastoreo de las vacas y su alimentación con pasto reduce la grasa presente en la leche y modifica su composición con una mayor presencia de ácidos beneficiosos para la salud.
El trabajo buscaba evaluar el perfil de los ácidos grasos de la leche producida para ver si existían diferencias según el sistema de manejo empleado. Para ello se seleccionaron 20 explotaciones con 1.106 vacas en lactación y se distribuyeron en dos grupos según el sistema de manejo: uno intensivo y sin pastoreo -con estabulación permanente del ganado y cuya alimentación consistía en raciones completas mezcladas- y otro mixto, que permitía a los animales comer pasto como complemento a la ración aportada en la estabulación.
Los resultados reflejaron que la leche producida por las vacas en explotación intensiva presentaba un mayor contenido tanto en grasa (3,6%) como en proteína (3,15%). El menor porcentaje de grasa (3,5%) en las explotaciones que utilizan pastoreo es consecuencia de la baja proporción de fibra efectiva de la hierba fresca mientras que la menor proporción de proteína (3,1%) refleja la menor energía de la ración de las vacas en pastoreo.
No obstante, la proporción de urea -una molécula orgánica compuesta por carbono, nitrógeno, oxígeno e hidrógeno- en la leche es mayor en las ganaderías intensivas, lo que denota un exceso de proteína en la ración o una menor eficiencia en su utilización.
Además, la leche producida en explotaciones ganaderas con pastoreo tiene una mayor concentración de Omega-3, un tipo de ácido graso insaturado y beneficioso para la salud por su capacidad de reducir el colesterol sanguíneo.
Para una de las autoras del informe, Begoña de la Roza, en los «difíciles» momentos que atraviesa el sector lácteo «la posibilidad de obtener un producto diferenciado que cubra gran parte de las demandas del consumidor a través de la utilización de los recursos forrajeros constituye una baza que no poseen los productores de leche de zonas menos privilegiadas que la cornisa cantábrica».

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