El Sporting presentará en la próxima junta general de accionistas, previsiblemente en el mes de diciembre, un ejercicio económico de la pasada temporada con un superávit cercano a los cinco millones de euros.
El consejo de administración del club gijonés había previsto un superávit de 4,33 millones, dentro de una política de austeridad, que permitió pagar con algunos adelantos una parte de la deuda concursal en el transcurso de la pasada campaña.
Desde el cambio de consejo en noviembre de 2002, la política económica del club empezó a tener una aplicación de austeridad, aunque la deuda arrastrada no impidió que la entidad entrara en junio de 2005 en un proceso concursal.
El saneamiento económico va por buen camino desde la temporada del ascenso, aunque en Primera División se notan más los ingresos, sensiblemente superiores a los de la categoría de plata. Este verano, el Sporting pudo destinar más dinero a la contratación de jugadores, como fueron los casos de Juan Pablo, Gregory y De las Cuevas, mientras que Botía llegó cedido y Rivera con la carta de libertad. La situación financiera también presenta un clima de confianza en los futbolistas, que ahora sí desean venir a un club que en otras épocas se encontraban muchos rechazos.
La situación económica también permite afrontar obras en Mareo, como fue el caso del campo dos y el próximo del José Ortiz, donde juega el Sporting B, con una inversión global de cerca de 600.000 euros, incluidos los vestuarios de los equipos filiales.
El Sporting dispone de liquidez, por lo que este mes se tiene previsto abonar la prima por la permanencia, que asciende a unos 2,4 millones de euros, que será repartida por la plantilla según se decida en el vestuario.
El club gijonés lleva dos temporadas con unos beneficios espectaculares. Hace dos años, en la campaña 2006-2007, el beneficio ascendió a 1.083.750,35 euros y en la 2007-2008 fue de 3.267.023,52 euros.
En los planes del consejo de administración está abonar un porcentaje superior a los acreedores del proceso concursal. Si el año pasado se pagó un 15%, en el ejercicio de esta temporada se podría completar hasta el 50%, con la intención de que el adelanto de cantidades permita reducir la deuda ordinaria, que es la que se hace frente ahora, con un plazo de cinco años para pagar, de los que aún quedan otros tres.
De seguir este ritmo, el saneamiento económico total de la entidad podría lograrse en tres años más. Uno de los objetivos es recuperar el patrimonio de la entidad. Además de las marcas, negociación que se incluye en la renovación del convenio de colaboración publicitaria, Vega-Arango no quiere acabar su ciclo sin al menos dejar encauzada la recompra de las instalaciones de Mareo. Para lograr estos objetivos es imprescindible que el Sporting se mantenga en Primera División.