E l concejal de Cultura, Román Álvarez, ha renunciado expresamente en el mes de julio a la cesión que la Consejería de Cultura había realizado en favor de Avilés de todo el archivo documental de la antigua ENSIDESA. Si el concejal de Cultura es incapaz de percibir la importancia que tiene para la ciudad el Archivo de ENSIDESA y prefiere perder el tiempo destrozando cosas (como el Intercéltico) es que se ha alejado por completo de la realidad.
No tiene ninguna base lógica que Román Álvarez nos diga que algo que pertenece a Avilés está mejor en otro lugar. Eso es sencillamente lo mismo que reconocer que es incapaz de gestionar el patrimonio avilesino y que por eso es mejor que no tengamos ninguno. No nos merecemos un concejal de Cultura que despoja a la ciudad de su patrimonio y aún quiere convencernos de que es lo mejor para nosotros; sin embargo cuando renunció al archivo y el material de ENSIDESA lo hizo a escondidas, intentando que no se enterase nadie, avergonzado de lo que estaba haciendo, y con razón.
El patrimonio que constituye el archivo documental y el material de ENSIDESA tiene un valor incalculable que no es sólo sentimental, al formar parte de la historia de medio siglo XX de la ciudad, sino que es también un indudable atractivo de la ciudad por la calidad y originalidad del mismo. Forma parte del patrimonio de Avilés porque la historia de la empresa está fundida con la historia de la ciudad, son inseparables. No hay excusa posible para que se nos prive de esa documentación porque es patrimonio cultural de Avilés.
Durante los cuatro o cinco años que Román Álvarez lleva prometiendo una ubicación para este archivo, el Principado también tenía los medios para hacerse cargo de su custodia y conservación, sin embargo el concejal de Cultura se hartó de vendernos que tendría una ubicación en Avilés y que incluso se podría acrecentar a través de donaciones de particulares. Mentiras, mentiras y más mentiras.
Por otro lado no se puede decir que es más cómodo para los estudiosos que todo el material esté en el mismo lugar, no tiene sentido decir algo así porque está radicalmente en contra de que existan archivos históricos en las ciudades, y eso no se puede apoyar de ninguna manera. ¿O es que el Archivo Histórico de Avilés debería también estar en el Archivo de Asturias? Indudablemente, no.
Afirmar que está mejor en Oviedo sólo puede deberse a dos cosas: o a la ignorancia sobre arqueología industrial de Román Álvarez o al reconocimiento de su absoluta incapacidad para retener algo tan valioso.
El archivo y el material de ENSIDESA no tienen sentido si se les saca de contexto. Adquieren su máximo valor cuando se integran en ese contexto que son las proximidades de las instalaciones de ENSIDESA, en Avilés. O bien, como propusimos en su momento, en las Naves de Balsera -Cerca del Niemeyer, la nueva Escuela de Arte, etc.- o, si esa idea no le gusta a Román Álvarez, en el propio poblado siderúrgico, que precisamente está protegido por su valor como 'arqueología industrial', como testigo de una época. Allí formaría un conjunto de indudable atractivo no sólo para investigadores, sino para el público en general.
Existen lugares donde ubicar el archivo y el material es posible mantenerlo en la ciudad, otra cosa es que el gobierno local no quiera hacerlo. Todo el material que ENSIDESA entrega es más que suficiente para hacer un Museo Archivo de ENSIDESA, tal como el Partido Popular reclamó hace meses. No se trata de cuatro papeles sin importancia, sino de gran cantidad de documentos, fotografías, catálogos, maquetas, maquinaria, etc., en suficiente volumen como para que se le dedique un museo monográfico en Avilés, su casa.
Todo este asunto revela que en estos años Román Álvarez no ha hecho absolutamente nada por gestionar ese patrimonio documental. Ni ha conseguido sede, ni ha gestionado con la Consejería convenio alguno para que Avilés mantenga su patrimonio. Sólo ha estado hablando por hablar sin hacer nada en concreto.
Si al final el gobierno local no sólo es incapaz de gestionar un patrimonio avilesino único, sino que lo entrega a un tercero, estamos asistiendo a un error incalculable de difícil reparación que es la deslocalización voluntaria del patrimonio cultural avilesino por la ineptitud de sus gobernantes.
Es imperdonable que el concejal de Cultura entregue así nuestro patrimonio, no podemos permitirnos un gestor tan incompetente en el gobierno de la ciudad.