El Comercio
Ana Izquierdo, arriba, y Susana Alles, debajo.
Ana Izquierdo, arriba, y Susana Alles, debajo. / LVA

Almas independientes y también musicales

  • Nuevo disco del grupo No enfades a Cenicienta, de la avilesina Susana Alles

Se conocieron en una reunión familiar, empezaron a quedar para tocar la guitarra y desde 2013 han ido dando forma a No enfades a Cenicienta, un dúo musical que acaba de lanzar su segundo trabajo discográfico, 'Dos almas de viaje II'. Las almas viajeras son las de Susana Alles y Ana Izquierdo, amigas y componentes de un ilusionante proyecto musical que absorbe todo su tiempo libre y parte del que ya tenían ocupado.

«No hemos montado el grupo para ganar dinero, regalamos la música que hacemos», explica la avilesina Susana Alles sobre la filosofía con la que ha nacido el grupo. Sus canciones se pueden encontrar en su página web (noenfadesacenicienta.es), en iTunes y en Spotify. «Estos dos sitios sí venden nuestros temas, pero porque las plataformas están montadas así». Alles aclara que cree en la música como industria, como negocio del que viven artistas, productores y distribuidores, para ellas, sin embargo, es otra cosa. Era un sueño y ahora es libertad, es aventura, es diversión. «Siempre habíamos estado esperando el momento de dar el paso», explica.

Diplomada en Turismo por la Universidad de Oviedo, emigró a los 23 años a Irlanda y luego echó raíces en Madrid. Allí ha montado su consultora de empresas y su estudio musical, en la mitad del garaje de su casa. En él ensaya con Ana cuando ésta puede volar desde Suiza, donde tiene fijada su residencia. Un encaje de horarios y fechas agotador que ambas están viviendo emocionadas por todo lo que la música les está dando en sus primeros compases.

Conoció a Ana Izquierdo en Madrid, en una reunión familiar. Prima de su marido, tocaba la guitarra y cantaba. Como ella. Y como Ana, siempre en ambientes reducidos, de confianza.

El amor por la música, una pasión que se abona o languidece, propició que ambas comenzasen a quedar. Entre los temas de artistas como Bob Dylan y U2 comenzaron a colarse las composiciones de Susana. La primera fue 'Cerveza Negra', que a la postre incluirían en su primer trabajo, 'Almas viajeras I'.

«Formamos un tándem perfecto», señala Susana. La avilesina se centra en la letra y Ana, en la armonía. Luego interpretan, cambian, apuntan y reescriben. Y sale la canción definitiva, 'El perro al que maltratas' o 'Que el tiempo haga lo demás'. En cualquier caso, siempre «artesanía musical», comenta divertida Susana, a quien le ha sorprendido la acogida del grupo musical.

Reconoce que decidieron «no dejar morir un sueño». Podían haberse conformado con seguir tocando para ellas y su grupo de amigos, pero no quisieron. Con determinación, la misma con la que actúan en otros ámbitos de su vida, grabaron una maqueta y se la enviaron a Marko Kaiter, productor musical de grupos como La Quinta Estación y cantantes como David de María o David Bisbal.

«Marko nos entendió a la perfección», explica Susana. Respetando ese sonido a «música de toda la vida» que caracteriza a No enfades a Cenicienta, sugirió cuatro arreglos de esos «que magnifican cualquier maqueta». Ahora sonaba a música de verdad. A música para vender o para regalar. En cualquier caso, siempre para tocar y disfrutar.

«Siempre habíamos estado esperando ese momento. Cuando vimos la posibilidad de producirlo, no quisimos dejarlo pasar», afirma. Autofinanciaron sus trabajos y comenzaron a promocionarlo a través de las redes sociales porque «no era cuestión de dejarlos morir en un cajón». No proporciona una difusión masiva como una campaña publicitaria y de marketing tradicional, pero sí que asegura que «quien se acerca es porque le gusta el disco». Y gracias a esa tímida promoción a través de su página web y de sus cuentas en redes sociales han actuado en programas de radio como el de Isabel Gemio y en otros de televisión.

La edad y la experiencia laboral les da una perspectiva real que no engaña a sus ilusiones. «Sabemos que no somos La Oreja de Van Gogh. Nosotras somos estupendísimas amigas, que no tenemos ninguna presión y que disfrutamos con cada paso que damos como con la grabación en el estudio de Chiclana o con los vídeos», resume Alles. Por eso, no se marcan metas: «Vivimos el momento».

Así, como en su tema 'Me pinté unas alas', Susana y Ana se pintaron unas alas , abrieron los brazos al viento y sintieron despegar un proyecto que de cara al verano, la época de los conciertos por excelencia, dependerá sobre todo de sus horarios laborales y de sus vacaciones de verano. No les importa si este año no hay viaje de placer porque ya disfrutaran cada concierto como uno. El viaje hacia un sueño.