El Comercio

'Portus', la historia de la ría y de Avilés

La archivera municipal muestra el Fuero a la alcaldesa, Mariví Monteserí, y al personal del puerto..
La archivera municipal muestra el Fuero a la alcaldesa, Mariví Monteserí, y al personal del puerto.. / MARIETA
  • El original del Fuero de Avilés, datado en 1155, forma parte de las más de 300 piezas que componen la muestra. La exposición, organizada por la Autoridad Portuaria, se inaugura el martes en el Niemeyer

El Fuero de Avilés sale por primera vez del archivo municipal. Está bajo la cúpula del Niemeyer y podrá verse durante dos semanas a contar a partir del martes, el día de la inauguración de 'Portus'. El Fuero data de 1155 y constituye no solo el elemento principal de la exposición, también el punto de partida de un paseo guiado por una historia milenaria concebido con el fin de ayudar al visitante a comprender un poco mejor por qué Avilés es lo que es. Está organizada por la Autoridad Portuaria en el marco del centenario de su fundación y su contenido supera las 300 piezas. Hay maquetas, dioramas, documentos escritos y cartográficos, retratos, fotografías y audiovisuales, y permanecerá hasta el 10 de enero.

Eso sí, quien quiera ver el fuero, mejor dicho los fueros, porque hay dos, el original y una copia imitativa realizada unos cien años después, debería ir abriendo un hueco en su agenda. Una vez transcurridas esas dos semanas serán sustituidos por réplicas de calidad.

La exposición se estructura en dos espacios, uno por planta. El fuero está en la de arriba, dedicada a la Edad Media y a la Edad Moderna o en otros términos, desde el año 1155 hasta los albores del siglo XIX. En la de abajo se resumen los últimos doscientos años de historia de la ría, que es casi lo mismo que decir la de Avilés, vista desde una perspectiva geográfica, humana, social, económica e industrial.

Otro de los elementos quizá más llamativos de 'Portus' es un plano a gran escala realizado en 1916 que según el comisario de la exposición, el historiador Miguel Calleja, de la Universidad de Oviedo, «proyecta el futuro. Ya recoge los muelles tanto de la margen derecha como de la izquierda, y lo que refleja apenas difiere de lo que se puede ver hoy, cien años después», manifestó.

'Portus' también ofrece maquetas de las lonjas pesqueras, de los proyectos de desecación realizados en 1800 «con vocación agrícola, aunque la historia ha sido diferente», y de la construcción de los muelles de Ensidesa y de Endasa. Al margen de los fueros, a nivel de documentos escritos también sobresale un pergamino original del año 1188 en el que el rey Fernando II de León, en el año de su fallecimiento, habla del 'Portus', «del reparto de las rentas que generaba. De ahí el nombre de la exposición», explicó Calleja, que hizo gala de su condición de enamorado de la historia.

El inicio de su relato se remonta a 1155, el año en el que se redactó el Foro de Avilés que ha llegado a nuestros días. «Es el más antiguo de las villas marítimas del Cantábrico, un documento excepcional. Se otorgó al menos en el año 1100 y lo que significa es que los reyes querían un puerto en la villa». A partir de ese hito el equipo universitario encabezado por Calleja se sumergió en un mar de archivos con objeto de investigar «una historia rica y extensa» que se ha sintetizado en 'Portus', la de la ría y por añadidura, la de Avilés. Hace 900 años «la economía y el tráfico marítimo estaban poco desarrollados. Había pocas mercancías pero de gran valor y los comerciantes gozaban, gracias al Fuero de Avilés, de privilegios fiscales y de un contacto directo con el Reino». Durante el siglo XII y posteriores «entraba vino, sal y cereales y salía madera, avellanas y nueces», concretó.

Industria y carbón

El gran salto hacia el futuro se produjo en torno al año 1800 impulsado por la industrialización. «Es cuando el comercio marítimo se expande y cuando todo comienza a cambiar. Avilés fue un importante puerto de salida de emigrantes hacia las antiguas colonias, especialmente hacia Cuba».

La industrialización «trajo más barcos y más prosperidad». En 1894 «se construyó la dársena de San Juan, con calado suficiente para acoger a los barcos que daban salida al carbón». En aquel año el ferrocarril llegó a San Juan de Nieva. «Se hizo para servir al puerto», que gracias al tráfico carbonero y posteriormente a la I Guerra Mundial (1914-18) vivió años de esplendor.

Fue en pleno conflicto bélico, «en 1915, cuando se acometió la ampliación del muelle de Raíces». Unos cuarenta años más tarde, mediado el siglo XX, «se construyeron los de Ensidesa y de Endasa», otro hito que entonces ya fue recogido en imágenes con movimiento. Entre los fondos de la exposición «hay dos películas de la época recuperadas del archivo nacional».

'Portus' también recoge la historia más reciente de la ría, la de su degradación medioambiental y la de su posterior regeneración, que a día de hoy sigue su curso.

Santiago Rodríguez Vega, presidente de la Autoridad Portuaria, se refirió a la exposición como «una ocasión de remarcar los vínculos del puerto con su entorno. El puerto es mucho más que la maquinaria, las mercancías, las empresas. Forma parte del alma y del porqué de Avilés». 'Portus' «servirá, confiamos, para dar conocer o redescubrir una parte decisiva de nuestra historia», concluyó Rodríguez Vega, que además de agradecer la colaboración de la Universidad, el Centro Niemeyer y numerosas empresas patrocinadoras, recalcó la voluntad del organismo que preside de acercar la ría a la ciudad que ha impulsado.