El Comercio

Polémica tala de los últimos siete plataneros de la pista de La Exposición

Los árboles de gran porte han dejado de formar parte del paisaje de La Exposición.
Los árboles de gran porte han dejado de formar parte del paisaje de La Exposición. / MARIETA
  • El Ayuntamiento argumenta motivos de «seguridad y funcionales» y los ecologistas hablan de «arboricidio»

La pista de La Exposición se queda sin plataneros. Los últimos siete ejemplares que quedaban en pie fueron talados ayer por motivos de «seguridad y funcionales», según defiende el Ayuntamiento, y para dar cabida a la ampliación del parque infantil, proyectada precisamente hacia el lugar donde se levantaban los árboles. De unos 25 metros de altura y al menos 70 años de edad, serán sustituidos por 150 arbustos juníperos, de lento desarrollo y escasa altura, y dos tilos, especies ornamentales que el gobierno municipal considera «más acordes a las particularidades del recinto».

En un principio, la zona que ocupaban los plataneros quedará totalmente despejada de ramas y madera a lo largo del día de hoy y permitirá, bien ya por la tarde o a primera hora de mañana miércoles, reabrir el parque infantil, que se mantuvo cerrado ayer por razones obvias de seguridad. En cuanto a la madera resultante de la tala, unas treinta toneladas, se ha trasladado a Cogersa para convertirla en viruta, de múltiples usos, desde aglomerado a material de aislamiento o lechos de madera para pájaros o pequeños mamíferos hasta material de relleno en zonas verdes.

La tala de árboles siempre despierta sentimientos encontrados y la de los plataneros no ha sido una excepción. Por un lado, están los que la aplauden, al entender que árboles de tales dimensiones no tienen cabida en un espacio urbano por el peligro que representan para los viandantes, y por otro quienes la censuran, argumentando que se trata de un atentado contra el medio ambiente que priva a la ciudad de uno de sus 'pulmones'. El Colectivo Ecologista la califica de «arboricidio» y afirma que «se consuma la desaparición de uno de los últimos reductos de arbolado en el centro urbano de Avilés, la ciudad más contaminada de Asturias».

Lo cierto es que los siete plataneros eran el último vestigio de la arboleda que décadas atrás crecía en la antigua pista de La Exposición, los únicos ejemplares que sobrevivieron la transformación de las últimas dos décadas, a la construcción de la actual explanada de hormigón y del posterior aparcamiento subterráneo.

La tala que se realizó entonces, en 2005, ya suscitó numerosas quejas nivel individual y de colectivos, especialmente de la asociación de vecinos de El Quirinal, que calificó la acción de «destrozo».

El Ayuntamiento sostiene que los siete plataneros talados ayer «presentaban una desestructuración generalizada, con troncos y ramas seccionados y brotes epicórmicos desordenados y anárquicos», y que el conjunto que formaban «había perdido su potencial estético y funcional».

También recordó que en el año 2007 la caída de un rama de grandes dimensiones de uno de los siete plataneros provocó la muerte de un hombre de 55 años que estaba sentado en un banco mientras su hijo, de 12, jugaba con un amigo en las inmediaciones. Ambos resultaron heridos de carácter leve. El árbol en cuestión había sido podado semanas atrás, medida que no impidió que la rama se desprendiese desde una altura de unos catorce metros.

Tres años antes, el 27 de julio de 2004, la caída de otra rama, en este caso de un árbol situado en el paseo central del cercano parque de Las Meanas, causó heridas de consideración a cinco personas, entre ellas una niña de 3 años.

A raíz del mortal accidente «se acentuaron la intensidad y la frecuencia de las actuaciones de control del arbolado de Avilés y en concreto de los plataneros de La Exposición, que pese a todo se encontraban en mal estado», asegura el concejal Miguel Ángel Balbuena, palabras que fueron refrendadas ayer a este periódico por el encargado de la empresa que realizó la tala.

«Cuatro de los siete árboles estaban completamente secos», afirmó mientras introducía una rama de unos dos metros de longitud en el interior de uno de los tocones, la parte del tronco de un árbol que queda unida a la raíz cuando se corta por el pie. Los ecologistas, por contra, sostienen que «estaban completamente recortados y podados al límite» y que su desaparición «convierte La Exposición en una losa de hormigón de aspecto desolador». Tampoco algunos vecinos estuvieron de acuerdo con la tala y expresaron su malestar mientras se producía.

Zona infantil

La tala de los siete plataneros deja vía libre a la ampliación de la zona infantil de la pista de La Exposición hacia la zona en la que hasta ahora ocupaban los árboles y las degradadas pistas de petanca, en franco desuso en los últimos años y en estado de semi abandono. Los amantes de esta actividad disponen ahora de una nueva pista recién construida en la misma Exposición, entre el acceso al parking subterráneo y el campo de fútbol.

Las solicitada ampliación de la zona infantil incluye la instalación de nuevos elementos de juego, un cierre perimetral y una zona destinada a gimnasia deportiva para mayores en el espacio más cercano a la calle Orejas Sierra. El coste es de 100.000 euros, con un plazo de ejecución de dos meses.

Al margen de la de ayer, la última gran tala de árboles en Avilés se realizó en 2014 en el parque de La Meanas con motivo de las obras de reforma. Entonces también se tiraron siete árboles -atalpa, arce, ciprés, álamo, fresno, tilo y castaño de indias- de entre 30 y 55 años que según el informe municipal, estaban afectados por «hongos, plagas o deficiencias mecánicas a consecuencia de los daños producidos durante el vendaval».

Al igual que ahora, el Ayuntamiento aseguró entonces que se repondría el mismo número de ejemplares talados en las futuras nuevas zonas ajardinadas de la ciudad.