El Comercio

«Avilés deja a los turistas con la boca abierta»

Participantes en la visita guiada gratuita de ayer dentro de las Jornadas de Patrimonio Europeo.
Participantes en la visita guiada gratuita de ayer dentro de las Jornadas de Patrimonio Europeo. / MARIETA
  • Las visitas guiadas, cada vez más demandadas, descubren los encantos del casco histórico

El casco histórico de Avilés no deja indiferente a nadie. Encontrar a un grupo de turistas con un guía paseando por sus calles y sus plazas y admirando sus edificios y monumentos es ya habitual. Ayer por ejemplo lo hicieron quienes participaron en la visita guiada organizada dentro de las Jornadas Europeas de Patrimonio. Una visita gratuita, pero hay varias empresas profesionales que ofertan estas visitas con especialistas. Entre ellas está Ángela de la Campa, guía turística avilesina experimentada, que se encarga de organizar tours para que los visitantes conozcan los lugares más emblemáticos de Avilés.

«Avilés es la gran desconocida», explica. «Muchos sólo ven el exterior, la industria, pero cuando se acercan a conocernos se sorprenden por todo lo que podemos ofrecer como lugar de interés turístico». Así, gente de toda España se anima cada vez más a acercarse a la comarca avilesina para empaparse de su arte, historia y buen ambiente. «No son muchos los extranjeros que visitan la ciudad, pero el idioma tampoco nos supone un problema, ya que nosotros estamos preparados para poder ofrecer la visita en inglés», argumenta De la Campa.

Un Avilés distinto se muestra en las visitas guiadas, cada vez más demandadas. La sorpresa de los turistas al ver lugares como el marinero barrio de Sabugo, en otro tiempo pueblo de pescadores, o Galiana, ejemplo de arquitectura popular e indiana, se refleja cada año en el aumento de visitas guiadas que se contratan.

Las terrazas y el verano exhiben una ciudad cálida que resulta agradable para los visitantes con lugares como La Ferrería, la plaza de España o el parque del Muelle, que se han convertido en algunos de los espacios favoritos de los turistas que «no se esperan que Avilés sea así», según añade Ángela de la Campa.

Desde lugares como Andalucía, País Vasco o Madrid vienen los visitantes hasta Avilés, que durante una hora y media, en grupos de un máximo de 55 personas, se reúnen para dar comienzo a la visita. «Las personas que suelen participar en mis visitas están entre los cuarenta y sesenta años, pero cada vez más jóvenes se empiezan a animar a visitar los monumentos avilesinos», explica la guía.

La visita para adultos tiene el coste de cinco euros por persona, y baja a cuatro cuando en los grupos estén formados por más de quince. Por su parte, para los menores de seis años la visita es gratuita y de seis a doce años, solamente pagan un euro.

Atentos, los turistas escuchan cómo Ángela de la Campa les explica la historia que cada edificio esconde tras sus piedras, cómo, uno tras otro, los palacios, los parques y los monumentos enmarcan a la ciudad de Avilés en un ambiente agradable, que «nada tiene que ver con lo que era antes», relata la guía turística.

El boca a boca es lo que más le funciona para fijar a Avilés como destino turístico, ya que años atrás, la comarca no tenía muy buena imagen. Ángela ve un futuro turístico prometedor. «La gente veía a Avilés fea por la industria, pero ahora, con los cambios que hemos experimentado, nuestra apariencia ha mejorado mucho, por eso los turistas se quedan con la boca abierta cuando ven la cantidad de iglesias y edificios históricos que tenemos entre nuestras calles».

La Ferrería es otro de los lugares principales de tránsito que llama la atención de los visitantes de Avilés. Las baldosas de piedras, los soportales y sus rústicos edificios hacen que la visita por esa calle sea una de las favoritas de los turistas. «No se esperan el ambiente de bares que tienen las calles de esta ciudad», declara la guía turística. «Es algo que les encanta a los visitantes», añade.

Lo que está claro es que el número de visitas va en aumento y cada año más personas se animan a conocer el casco histórico de Avilés.