El Comercio

Los arquitectos defienden la recuperación de la muralla en el Plan del Casco Histórico

Los planes incluidos en el Plan del Casco Histórico cambiarían la imagen actual de la calle del Muelle.
Los planes incluidos en el Plan del Casco Histórico cambiarían la imagen actual de la calle del Muelle. / MARIETA
  • El Colegio profesional cuestiona, no obstante, que se construya un equipamiento público en el entorno

Un documento de 32 páginas y dos anexos son las alegaciones presentadas por el Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias (COAA) al Plan Especial de Mejora y Reforma Interior del Casco Histórico de Avilés. Suscrito por su presidenta, Sonia Puente Landázuri, el documento es fruto del trabajo de 23 profesionales integrados en el Grupo de Trabajo de Urbanismo de Avilés constituido el pasado 14 de julio por el COAA para generar un espacio de debate sobre el desarrollo urbano de la ciudad. Aunque las aportaciones colegiales no ahorran críticas al Plan Especial del Casco Histórico y, por ejemplo, aseguran que «ha quedado en muchos aspectos indefinido».

Ello no impide que reconozca que «se produce una revisión positiva de los contenidos anteriores [en referencia al Plan Especial del Casco Histórico de Carlos Ferrán, anulado judicialmente y cuyo falta cubrirá este documento], suprimiéndose actuaciones innecesarias y eliminando en las que quedan los aspectos menos aceptables dentro de una propuesta de rehabilitación y mejora».

Por ello, los arquitectos consideran que la aprobación del documento «supondría un avance positivo en la valoración del Patrimonio Inmobiliario de Avilés», deseando que «tras los ajustes que procedan», el documento se apruebe y entre en vigor. La entidad elogia otras decisiones municipales, como el criterio de refundir la documentación del Plan General en el Plan Especial del Protección, en una práctica que aconseja extender a otras administraciones locales. También se apoya el intento del Ayuntamiento por delimitar gráficamente el conjunto histórico de Avilés que sigue sin existir «61 años después de su declaración». En este sentido, se reprocha al Principado que haya ignorado los dos intentos del Ayuntamiento de Avilés para trazar esa perímetro. A partir de ahí, las alegaciones entran en consideraciones sobre diferentes actuaciones recogidas en el Plan Especial. Algunas de las ideas expuestas cuentan con el respaldo del Colegio Oficial, como son las actuaciones para recuperar la muralla medieval, un elemento clave para entender la configuración histórica de la ciudad, señala el documento.

En este sentido, sus aportaciones al Plan del Casco Histórico apuntan desde la necesidad de estudiar arqueológicamente y definir el trazado completo a recuperar todas las trazas de muralla aún existentes. También se sugiere que se marque en el pavimento de la ciudad el trazado de la construcción, una solución que ya se usó en su día en la plaza de España para señalar el perímetro histórico de la ciudad.

Aspectos rechazados

En consonancia con la recuperación de la muralla, las alegaciones cuestionan la idea de construir un equipamiento público en las inmediaciones del espacio que se recuperará en el ábside de la capilla de Los Alas. Su argumento central es que una vez que se libera espacio para recuperar la muralla, no dejaría de ser contradictorio que se incorporarse una nueva construcción.

No es el único aspecto que cuestiona del documento urbanístico. El COOA se opone abiertamente al aumento de la volumetría del edificio de La Parra que «no se sustenta en ningún criterio racional».

Para el Colegio, aunque ese edificio no es «arquitectura noble» muestra la imagen de la zona en el siglo XIX, cuando eran tinglados portuarios, herederos de los antiguos depósitos de sal que dan nombre a la calle. Una posición que documentan gráficamente y por lo que piden mantener la imagen actual como una forma de ver la evolución de la ciudad.

En su reflexión, el Colegio de Arquitectos tampoco considera necesario el nuevo acceso al parque de Ferrera y considera que la construcción que se plantea de una vivienda debería tener menos fondo.

Otra cuestión que rechazan es el aparcamiento subterráneo de dos plantas en Los Alas, con una capacidad de 208 plazas. El Colegio entiende que se trata de un uso de rotación, similar al de la plaza España, por lo que expone una batería de argumentos contra su construcción, obviando que los destinatarios principales son los residentes del centro histórico.

Tampoco se considera correcto un cambio en la normativa que permite el incremento de edificabilidad en edificios catalogados y del que dudan abiertamente. La causa no es otra que podría invitar a que la propiedad se relajase en su deber de conservación.

En otras actuaciones, el Colegio coincide con los criterios expuestos por los técnicos municipales encargados de elaborar el Plan Especial y las discrepancias surgen en detalles concretos. Sucede con la plaza de José Martí, donde sólo se discute la solución para permitir construcciones. En otras intervenciones, como en Los Siete Enanitos, la discrepancia se centra en la representación gráfica, ya que coinciden en la respuesta a las necesidades de esa parcela.

El repaso del Colegio de Arquitectos también aborda las modificaciones para la construcción de un hotel en la Casona de Carlos Lobo. En líneas generales, se respalda la intervención, incluso se destaca que los incrementos de edificabilidad previstos ahora son menores que los recogidos en el Plan Especial anulado.

Las aportaciones del Colegio también incluyen unas recomendaciones pensando en el futuro y conservación del centro histórico. Se sugiere la elaboración de planes especiales de mejora para determinados espacios, como la plaza de Hermanos Orbón, de manera que se asegure su conservación y que, al tiempo, reflejen las transformaciones de la ciudad.

Otro campo para trabajar es la preservación de los antiguos huertos en las traseras de las casas del centro histórico. Aunque ya no cumplen su función agraria existen vestigios que reflejan su importancia. Para el Colegio de Arquitectos, en el futuro deberá elaborarse un Plan Especial que asegure la conservación del centro histórico más que actuaciones concretas.