El Comercio

Confederación propone al Principado que participe en las pruebas del colector

Interior de una de las instalaciones del colector industrial.
Interior de una de las instalaciones del colector industrial. / MARIETA
  • La reparación del sistema que recogerá las aguas industriales previamente tratadas por las empresas está próxima a su fin

Confederación Hidrográfica del Cantábrico ha ofrecido al Principado realizar de forma conjunta las pruebas previas a la entrada en servicio del colector de la margen derecha de la ría, diseñado para recoger las aguas residuales que generan las empresas del entorno. El referido organismo, dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, ultima las obras necesarias para subsanar las carencias detectadas en la instalación, que cinco años después de su construcción con un coste superior a dieciséis millones de euros, continúa inoperativa.

La depuración de las aguas industriales quedará en manos de las empresas que las generan, entre las que figuran Fertiberia, Alcoa, Asturiana de Zinc y Saint Gobain, además de Cogersa. Una vez en el colector serán conducidas junto a las aguas residuales domésticas, en este caso previamente tratadas en la depuradora de Maqua, hasta mar abierto a través de un emisario submarino que las liberará a la altura de la playa de Xagó y que a día de hoy tampoco está operativo. Las obras también concluyeron en 2011, en este caso tras una inversión de dieciocho millones de euros, y actualmente se encuentra en fase de pruebas.

El colector industrial entró en fase de pruebas en 2014. Según subrayó recientemente la consejera del área, Belén Fernández, entonces «nos encontramos con la ingrata sorpresa de que los equipos de bombeo carecían de suministro eléctrico».

No fue el único contratiempo. Una vez Confederación Hidrográfica completó la instalación que suministra energía y el sistema volvió a entrar en pruebas se produjeron una serie de roturas en el colector. Además, según la consejera, «también constatamos que las estaciones de bombeo cuentan con una única cámara sin compartimentar». Tras un nuevo periodo de espera, la empresa pública Tragsa inició las obras necesarias para reparar las roturas, actualmente en curso y próximas a su fin.

En cuanto a las estaciones de bombeo, Fernández se comprometió a que «si el Estado no asume compartimentarlas lo haremos nosotros». En este punto admitió que tal y como se encuentran en la actualidad una avería o una parada de mantenimiento provocaría un vertido de las aguas industriales a la ría. «Son dieciocho millones de metros cúbicos, pero quiero dejar claro que no se vierten directamente, sino que previamente son depuradas por las propias empresas que las generan», subrayó.

Una vez la instalación supere la fase de pruebas pasará a depender de la administración regional, en concreto de Cadasa. Cuando entren en servicio supondrá un nuevo paso en firme hacia la recuperación medio ambiental de la ría, iniciada en la década de los años noventa con la renovación de la red de saneamiento y su conexión con la depuradora de Maqua.

Depuradora de Maqua

En cuanto esta última instalación, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente adjudicó el pasado mes de julio en 213.011 euros a la empresa Aquatec la ejecución de un anteproyecto de destinado a dotarla de los mecanismos necesarios para llevar a cabo un adecuado tratamiento secundario de las aguas residuales.

La estación, que trata los vertidos urbanos de los municipios de Avilés, Castrillón, Corvera y Gozón, tiene capacidad para atender las necesidades de una población de 215.000 habitantes. Los vecinos del entorno llevan años denunciado que es el foco de los malos olores que inundan, según sople el viento, a localidades como Zeluán, Llodero, San Balandrán, San Juan de Nieva e incluso Salinas, y atribuyen la situación a que no se realiza el mantenimiento debido y a que el protocolo seguido a la hora de depurar el caudal de aguas que procesa no siempre es el adecuado.