El Comercio

Una «nueva etapa» en Llaranes

Rubén Domínguez y Miguel Ángel Balbuena descubrieron la placa que da la biblioteca del Club Popular de Llaranes el nombre de José Carlos Valdés.
Rubén Domínguez y Miguel Ángel Balbuena descubrieron la placa que da la biblioteca del Club Popular de Llaranes el nombre de José Carlos Valdés. / PATRICIA BREGÓN
  • Con la reinauguración de la biblioteca bajo el nombre de José Carlos Valdés se espera mejorar los datos de consultas y préstamos

Llaranes, su Club Popular, comenzó ayer lo que espera que sea una «nueva etapa» para su biblioteca. Con motivo de un nuevo homenaje a su vecino ejemplar José Carlos Valdés, fallecido el pasado mes de abril, el edificio toma ahora su nombre para reconocer todo el trabajo desempeñado en su etapa como bibliotecario. Durante muchos años, Valdés trabajó duro para lograr catalogar, ordenar y clasificar todos los fondos de la biblioteca, que a día de hoy está formado por unos 4.000 ejemplares teniendo en cuenta las donaciones más recientes.

El acto de ayer, en el que estuvo presente toda la familia de Valdés y diversos miembros del Club de Cultura, sirvió para recordar la dedicación e implicación del vecino en todos los actos del barrio y del Club, donde además desempeñó los cargos de vocal y documentalista. A las intervenciones de Miguel Ángel García Balbuena, concejal de barrio, Rubén Domínguez Rodríguez, presidente del Club, y Juan José de la Roz, vicepresidente que ofreció un testimonio más personal sobre el protagonista, se sumó la proyección de un vídeo y el descubrimiento de una placa conmemorativa que dejará para siempre constancia de lo que significó para Llaranes la figura de Valdés. Finalmente, el artista local Samuel Armas entregó a la familia del fallecido el retrato original que acompañar a la placa conmemorativa.

Con la reinauguración de la biblioteca se cierran los homenajes previstos para honrar la memoria de José Carlos Valdés, pero se abre a su vez una nueva etapa para este centro que comenzó su andadura en 1989 con tan solo 106 volúmenes en sus estanterías, todos donados por socios y colaboradores. Hoy se pueden encontrar libros de diversa índole, desde historia hasta economía pasando por tecnología, religión o biología. De momento los préstamos están restringidos a los asociados en los tomos permitidos, pero las consultas están abiertas a todos los interesados.

Valor documental

Desde el Club de Cultura insisten en recordar «el gran valor documental» de algunos volúmenes y «el patrimonio más importante» que representa la propia biblioteca para el Club. A su vez, aseguran pretender recuperar el ritmo de consultas del pasado tras unos años en los que no se han registrado buenas cifras: en 2013 se asistió al número más bajo de consultas con solo 27 para recuperar algo durante los dos años siguientes hasta situarse en las 118 registradas el año pasado. La implicación con este nuevo proyecto y la puesta en marcha de diversos talleres y cursos literarios para los socios son los alicientes con los que cuenta esta nueva etapa.

La nueva vocal y bibliotecaria, Alba López Carballo, será la encargada de coordinar todas estas nuevas actividades una vez que finalicen las labores de catalogación. Los organizadores esperan que esta recién inaugurada etapa comience a funcionar con normalidad a partir de enero de 2017.