El Comercio

Cajones con bonito del norte preparados para la subasta.
Cajones con bonito del norte preparados para la subasta. / MARIETA

El bonito permite a la rula recuperar parte de las pérdidas del primer semestre del año

  • La facturación creció en agosto cerca de un millón de euros, pero no impedirá que la lonja cierre el año en números rojos

  • Durante el mes pasado se subastaron 262.000 kilos, el doble que en 2015

Tras un mal inicio, la costera del bonito recupera terreno en Avilés. A lo largo del mes pasado se subastaron unos 262.000 kilos, prácticamente el doble que en el mismo período del año pasado, 133.195. También fue un buen mes para el bocarte, 187.000 kilos, un 10% más que en 2015 y a un precio notablemente superior, 2,89 euros el kilo frente a 1,18.

Ambas pesquerías han contribuido decididamente a que la facturación en la lonja de Avilés el mes pasado haya sido superior en cerca de un millón de euros a la de agosto de 2015 pese a que las capturas de merluza continúan a la baja. Fueron 352.000 kilos frente a los 422.000 de 2015, si bien, y a la espera de que la secretaría de Pesca del Principado publique los datos exactos, el precio medio ha sido superior.

Estos resultados permiten a Nueva Rula de Avilés, la sociedad mixta que gestiona la venta de pescado en la lonja, enjuagar parte de la caída de ingresos acumulada a lo largo del primer semestre del año, cinco millones menos que en el mismo período del año anterior como consecuencia del abultado descenso de capturas. Con todo, las recuperación de las capturas de bonito experimentada en agosto, la llegada del bocarte y el importante ahorro que genera la nueva fábrica de hielo -cerca de 200.000 euros anuales solo en energía- no será ni mucho menos suficiente para evitar que la lonja cierre el año en números rojos.

La costera del bonito entra en su recta final. Es la segunda pesquería por volumen de facturación en la lonja de Avilés, 900.127 kilos y 4.130.900 euros el año pasado, el 11% del total, y aunque la temporada no comenzó bien las capturas de agosto permiten presagiar que el balance final será similar. A 31 de agosto el total acumulado se sitúa en torno a 640.000 kilos, y todavía quedan dos meses por delante. En este sentido, en septiembre y octubre del año pasado se subastaron 227.000 kilos a los que todavía se sumaron otros 23.400 en noviembre, cuando se celebró la última subasta.

Por el contrario, en Galicia el sector apunta a que será la peor costera de bonito de los últimos años, hasta el punto de que muchos barcos ya la han dado por concluida. En Burela, la lonja de referencia, agosto se cerró con una caída de capturas del 40%, 1,1 millones de kilos a 675.000, y la facturación cayó de 4,7 a 2,6 millones facturados. La situación en el resto de lonjas de la vecina comunidad es similar. En el cómputo global las subastas de bonito descendieron un 43%, de 2,1 a 1,6 millones de toneladas y de 8,7 a 4,9 millones de euros facturados.

El bocarte llega con retraso. En junio las capturas fueron testimoniales, 4.542 kilos y 8.791 euros, nada que ver con los 473.591 kilos que se habían alcanzado en esa misma fecha de 2015, con un valor de 1,6 millones de euros. Julio trajo las primeras descargas, aunque de forma esporádica, 40.102 kilos en total, pero no fue hasta agosto cuando comenzó a dejarse ver por el litoral asturiano, lo que atrajo durante unos días al puerto de Avilés a un buen número de cerqueros de otras comunidades.

El balance final del mes son los 187.000 kilos anteriormente apuntados, con un valor en primera venta de unos 540.000 euros. Aún así, las capturas de esta especie a 31 de agosto no alcanzaron los 230.000 kilos y, si bien septiembre todavía puede ser mes de bocarte, todo indica a que el balance final de la campaña se quedará muy por debajo de los 808.630 kilos alcanzados el año pasado, con unos ingresos de 2.079.850 euros.

En la primera mitad del año la lonja facturó 7.342 toneladas, frente a las 10.395 alcanzadas entre enero y junio de 2015, y la facturación cayó de 20.022.493 a 15.045.529 euros. Tan acusado descenso no es exclusivo del puerto pesquero de Avilés. El de Gijón cayó en los seis primeros meses del año un 38,2%, un 11,46% el de La Coruña y un 1,48% el de Santander, si bien otros puertos cantábricos fueron al alza.

Así, Ferrol-San Ciprián y Pasajes subieron un 21,18% y un 21,86%, respectivamente, Marín-Ría de Pontevedra un 19,5% y Vigo un 7,96%, según datos oficiales de Puertos del Estado. En el cómputo global de los veintiocho que forman la red, que no incluye a algunos tan relevantes en el sector pesquero como los de Cillero o Burela, la pesca subastada creció un 1,43% en el primer semestre del año.

Merluza

La principal causa del descenso de facturación en Avilés es la caída de las capturas de merluza, con mucho la pesquería más importante en cuanto a volumen de facturación en la lonja. El año pasado se vendieron 4.528.230 kilos que supusieron unos ingresos de 16.372.931, por encima del 44% del total, 37.026.197 euros. A 30 de junio de este año se habían subastado 1.786.979 kilos, un 35,7% menos que en el mismo periodo de 2.015, con el consiguiente descenso en la facturación, de 9.158.972 a 5.910.986 euros. Son 3,2 millones menos, y la tendencia se mantiene. Entre julio y agosto del año en curso se subastaron unos 527.000 kilos de esta especie, lejos de los 661.250 que pasaron por la cinta en los mismos meses de 2015.

Al margen de la merluza, el retroceso de las capturas de xarda, a raíz de las cuotas, y el retraso en el inicio de la costera del bocarte explican en gran medida que la subasta de pescado en la lonja de Avilés haya caído en el primer semestre un 30% en relación al año anterior. También inciden otros factores, desde paradas biológicas, al desguace de barcos o al hecho de que algunos opten por subastar sus capturas en otros puertos, principalmente gallegos.

En el caso de la xarda la temporada se cerró con 3,6 millones de kilos subastados en Avilés, uno menos que el año pasado, aunque la facturación no se resintió en la misma medida gracias a que el precio en primera venta subió en torno al 20%. Aun así, los ingresos por esta pesquería cayeron del orden de 400.000 euros en relación al año pasado, de 2,8 a 2,4 millones.

Por lo que sí pasará a la historia la costera de 2015 en Avilés es por los 200,8 euros que alcanzó el primer cajón, el 30 de mayo, presentado en común por el 'Esmeralda Tercero', el 'Berritz Amatxo', ambos propiedad y patroneados por Fidel Álvarez, patrón mayor de la cofradía de pescadores Virgen de Las Mareas de Avilés, y el 'María Digna Dos', con base en Bermeo y patroneado por Juan Carlos García. Entre los tres capturaron 3.900 kilos.