El Comercio

El párroco Alfonso Abel Vázquez ofició la ceremonia.
El párroco Alfonso Abel Vázquez ofició la ceremonia. / MARIETA

La Santina bendice Versalles

  • La tradicional misa al aire libre derrotó a las previsiones de lluvia y congregó a numerosas personas en el día grande de las fiestas

La lluvia respetó la tradicional misa sacramental de Versalles, que congregó ayer por la mañana a un gran número de personas frente a la imagen de la Virgen de Covadonga en la confluencia de las calles La Paz y Fruela. El párroco Alfonso Abel Vázquez fue el encargado de oficiar la ceremonia, quien además prometió que no sería extensa porque era consciente «del cansancio acumulado después de tantos días de fiestas».

En efecto, la cita duró menos de una hora, en la que también intervino el coro de las parroquias de Versalles y La Magdalena, compuesto en su mayoría por jóvenes que vestían de riguroso negro. «Qué bien lo hacen y qué alegría dan, sin duda lo mejor de la misa», comentaba un corro de señoras durante la interpretación de una pieza gaiteada. En el emplazamiento reinaba un silencio unánime para disfrutar de una ceremonia que el párroco dedicó a la Virgen de Covadonga.

Durante la homilía, Alfonso Abel Vázquez también se acordó de las madres y de su trabajo criando a los niños. «No hay nadie más difícil de engañar que a una madre», comentó. Finalmente el cura, que oficiaba por primera vez esta ceremonia tras la despedida el año pasado de José Manuel Sancifriam Vázquez, impulsor de la misma, deseó un buen fin de fiestas a todos los presentes para dar paso seguidamente a la procesión de La Santina.

La imagen de la Virgen que recorrió ayer las calles de Versalles portada por una comitiva de mujeres y acompañada por la Banda de Música de Avilés lucía un aspecto impecable, ya que había sido fabricada hacía apenas unos meses por un antiguo feligrés del actual párroco. Los músicos y vecinos del barrio la acompañaron hasta la Iglesia de La Magdalena, lugar en el que ahora descansa. Paralelamente a este recorrido se celebraba la clausura del 9º Torneo de Futbito 'Marcos del Torniello', que puso fin a cuatro días de encuentros.

Versalles continuó con la animación toda la tarde; los más pequeños aprovecharon el día festivo para disfrutar en las atracciones infantiles sus últimas horas de libertad antes de la vuelta al 'cole'. La orquesta Trébol fue la encargada de poner la música en la verbena final que, como el resto de días, llenó el espacio acondicionado frente al escenario. A medianoche la Gran Queimada y el reparto del ajo de la suerte puso el broche a las Fiestas de Versalles, que dejan paso a partir de hoy a las últimas fiestas del verano avilesino, las de La Carriona.