El Comercio

El Archivo Histórico recibe una media de diez consultas al mes

Libros en las estanterías del Archivo Histórico municipal, en el Palacio de Valdecarzana.
Libros en las estanterías del Archivo Histórico municipal, en el Palacio de Valdecarzana. / S. L.
  • El legado almacenado en el Palacio de Valdecarzana atiende más visitas en periodo académico y no cierra en verano

Guardia la historia de Avilés, las características y los nombres de personas ilustres de épocas sobre las que se ha construido la ciudad actual pero sus tesoros documentales solo despiertan el interés de un colectivo muy específico, el de investigadores, estudiantes e historiadores. No es raro, por tanto, que la media mensual de consultas al Archivo Histórico de Avilés se sitúe entre ocho y diez personas, con un incremento durante el periodo académico y una bajada en verano, pese a que no cierra por vacaciones, poniendo a disposición de quien quiera descubrir la historia de una ciudad milenaria.

Entre sus miles de documentos, los más consultados por quienes se acercan al Palacio de Valdecarzana, donde está custodiado solo parte del archivo, solicitan libros de actas, padrones de hidalguía, el Catastro Ensenada, padrones y registro civil, entre otros.

La joya del Archivo es el Fuero concedido por Alfonso VII en 1155, un pergamino custodiado con celo por los responsables de la sección y que fue expuesto en el Centro Niemeyer, resguardado por una vitrina, con motivo de la exposición 'Portus', uno de los actos conmemorativos del centenario del Puerto de Avilés el año pasado. La importancia del Fuero se debe a que fue el primer documento público que recogió una serie de derechos procesal y económicos, así como las relaciones familiares.

Covadonga Cienfuegos es la responsable de un Archivo Histórico que mantiene parte de su contenido en el Centro Europa, en la avenida de Oviedo. Consultar cualquier documento no supone ningún proceso intrincado, más bien al contrario. Con la idea de facilitar a todo el mundo el acceso a documentos de gran interés histórico tan solo se piden al solicitante los datos personales y el motivo de la consulta. Es, también, la forma de llevar un control para garantizar el buen mantenimiento del legado.

Aparte de los documentos mencionados y entre otros muchos, destacan 42 documentos reales emitidos por la Cancillería Regia, privilegios rodados, cartas de privilegios, mandatos perpetuos, reales providencias, documentos de autoridad delegada de los adelantados y merinos que gobernaron a partir de los Reyes Católicos, documentos de concejos, entre los que destacan las cartas de vecindad que expedía el Ayuntamiento a aquel que quisiera ser vecino de Avilés, cartas de hermandad, de arrendamiento, copias certificadas, documentos judiciales, documentos notariales, incluso una bula papal de Alejandro VI que no formaba parte del fondo original, pero que se adquirió en los setenta.

En los últimos años, se ha percibido también un interés general por la consulta de planos, en lo que se ha interpretado como una mayor toma de conciencia de sus derechos del ciudadano anónimo.