El Comercio

El trasfondo de fotografiar un avión

Pablo Mateos, a la izquierda, y Javier Bárcena, ayer.
Pablo Mateos, a la izquierda, y Javier Bárcena, ayer. / MARIETA
  • La Asociación AeroAsturias Spotter celebra en Avilés el primer taller de iniciación a la fotografía aeronáutica

Uno de los aspectos positivos de la tan cuestionada globalización es que ha permitido poner en contacto a gente de diversos puntos del globo terráqueo, que comparten una misma afición, por muy minoritaria o extraña que pueda parecer. Es el caso de los denominados 'spotters', personas a las que no les importa levantarse a las cinco de la mañana y cargar con todo su equipo fotográfico para ir a esperar la llegada de un avión a una base o aeropuerto. Cuando el resto de 'mortales' ve en una revista o página web una instantánea perfecta captada justo en el momento de despegue o aterrizaje no se para a pensar todo el trabajo que hay detrás de ella; lejos de ser una fotografía normal, los 'spotters' tienen que luchar contra las condiciones meteorológicas, los espacios restringidos y, por supuesto, las altas velocidades que llegan a alcanzar estas estructuras aéreas.

En Asturias, pese a no contar con un aeropuerto idílico en lo que facilidades fotográficas se refiere, también se ha creado un grupo de aficionados de esta particular práctica. La Asociación AeroAsturias Spotter comenzó su andadura hace ya unos tres años y no se constituyó como tal hasta este, pero ahora está incrementando sus actividades con el fin de promover la fotografía aeronáutica en todo el Principado. Ayer tuvo lugar en el Centro Municipal de Arte y Exposiciones (CMAE) de Avilés el primer 'workshop' o taller de iniciación, que promete ser el primero de muchos. «Ya hemos hablado con el Ayuntamiento para preparar un taller más intenso de cara al año que viene, en el que también habría salidas prácticas o bien a La Morgal o al aeropuerto», desveló Javier Bárcena, miembro del grupo y también de la Asociación Aire, la mayor de 'spotters ' de toda España.

Uno de los principales objetivos de AeroAsturias Spotters era precisamente la realización de este tipo de talleres y cursos, por lo que la de ayer fue la primera toma de contacto con los interesados. El público no era multitudinario, pero sí se caracterizaba por la atención y la pasión mostrada. En casi un ambiente de seminario universitario, los asistentes expusieron sus dudas sobre una profesión que puede parecer extraña a ojos de muchos. «Ahora guardamos muy buena relación con la Guardia Civil, pero hemos tenido algún encontronazo con la seguridad privada, hay que entenderlo porque ver a un tío en medio del monte subido a una escalera es raro», reconocía Bárcena entre risas. El fotógrafo dio a sus alumnos consejos generales sobre la preparación para una instantánea aeronáutica, en la que sobre todo hay que controlar la velocidad, la apertura y el ISO de la cámara. Todos los interesados podrán seguir la actividad de la asociación, que promete más encuentros.