El Comercio

Autores contra la industria voraz

Los autoeditores de NEUH estarán durante estos días en la carpa de las Jornadas del Cómic paa dar a conocer su obra.
Los autoeditores de NEUH estarán durante estos días en la carpa de las Jornadas del Cómic paa dar a conocer su obra. / MARIETA
  • La visita de Goran Sudzuka, primer autor invitado, tuvo que suspenderse a última hora de ayer por problemas en el viaje del dibujante

  • George Pérez y los autoeditores de NEUH luchan contra el mercantilismo del cómic

Las Jornadas del Cómic de Avilés no sólo sirven para poner en contacto a los fans con sus autores favoritos, sino que también son una estupenda plataforma para compartir ideas e identificar los problemas que acechan a la industria. Pese a seguir trayectorias profesionales muy distintas, los autoeditores de la comunidad NEUH y el afamado dibujante norteamericano George Pérez encuentran un punto de conflicto en el mundo del cómic: el creciente mercantilismo y la voluntad de las grandes compañías por hacer negocio a toda costa, pisando incluso la creatividad del autor.

Pérez aterrizó ayer, primer día de actividad de las jornadas, en Avilés y aunque no tenía programada su participación hasta el sábado, cita que se mantiene, se ofreció voluntariamente a cubrir la baja del croata Goran Sudzuka, quien por problemas en los desplazamientos finalmente no podrá participar en esta edición del evento.

El norteamericano, autor de referencia en DC Comics y Marvel, confesó ante los asistentes a su charla haberse sentido presionado «por rencillas patéticas» en la industria. «Tardé tiempo en enterarme de que esto es un negocio, porque para mí al principio era un sueño hecho realidad y no un trabajo», reconocía. Comentó que el peor episodio de su carrera lo vivió cuando la edición del crossover entre 'Los Vengadores' y 'La Liga de la Justicia' peligró por problemas dentro de Marvel.

De una forma radicalmente diversa trabajan Mercedes del Castillo y Ulises Lafuente, asturianos presentes en el grupo de autoeditores español NEUH. Aunque la retribución económica de su creación ni se acerca a las cifras merecidas, estos dibujantes gozan de una total libertad creativa a la hora de sacar adelante sus proyectos. «Las compañías ahora pretenden que hagas storyboards para las películas, que es lo que da dinero», acusa Pérez. Para los jóvenes autoeditores esto no es una preocupación; trabajan fieles a sus principios para seguir dándose a conocer.