El Comercio

Instalaciones de Fertiberia en Corvera.
Instalaciones de Fertiberia en Corvera. / MARIETA

Fertiberia prevé poner en marcha en noviembre una nueva línea de producción en Trasona

  • Se trata de un agente dirigido a centrales térmicas y y cementeras que permite reducir las emisiones a la atmósfera de óxidos de nitrógeno

La planta de Fertiberia en Trasona tiene previsto poner en marcha en noviembre una nueva línea de producción. Se trata de una solución amoniacal más fácil de manipular que el amoníaco anhidro que puede ser utilizada de forma segura para reducir las emisiones a la atmósfera de óxidos de nitrógeno que generan procesos que se llevan a cabo en centrales térmicas, cementeras e incineradoras. También tiene aplicaciones en industrias relacionadas con colorantes y tintes y la farmacéutica, entre otras.

«Es una pequeña instalación, y no será necesario ampliar plantilla. Básicamente consiste en coger el amoníaco, diluirlo al 25% y ya está», resume en palabras llanas Jesús Alberto González, director de la fábrica desde junio de 2013. La producción anual se estima en unas 10.000 toneladas, apenas el 2,5% del total, unas 430.000 toneladas de fertilizantes dirigidos aproximadamente al 50% a los mercados nacional y exterior. «Lo que hacemos es alimento para el campo», un sector al alza dado que pese al incremento de la población mundial, que se ha duplicado en los últimos cincuenta años, la superficie cultivable del planeta sigue siendo la misma, en torno a al 14%.

Integrado en el Grupo Villar Mir, Fertiberia cuenta con dieciséis centros de producción en España, Portugal, Francia, Argelia y da empleo directo a 3.300 personas, 140 de ellas en Trasona, con una plantilla que en los últimos años ha pasado de 57 a 37 años de media de edad. En 2015 el grupo facturó 981 millones de euros, con una cuota de mercado nacional del 31% en fertilizantes y del 40% en productos industriales con fines medioambientales, como es el caso de la nueva línea de solución de amoníaco. Su actividad comercial se extiende a 84 países y un 40% de sus ventas se generan en el extranjero.

En lo que a la planta de Trasona se refiere, al cierre del pasado ejercicio la previsiones se superaron en un 5%, con una producción de 210.000 toneladas de nitrato amónico cálcico y 220.000 de nitrato sulfato amónico. En el actual «la producción ha descendido «un poco», anuncia su director.

Fertiberia Trasona recibe la materia prima, el amoníaco, vía marítima y tras su descarga en la zona norte del muelle siderúrgico se almacena en unos depósitos ubicados en Valliniello, desde donde se suministra directamente, mediante conducciones, a la planta de Trasona. De cara al año en curso la previsión de inversiones asciende a cuatro millones de euros destinada no solo a la nueva línea de producción del agente desnitrificador, también a aislamientos, para reducir ruidos, y a mejorar la calidad de los vertidos, que irán a parar al colector industrial una vez éste entre en servicio. En este sentido, se espera que la Confederación Hidrográfica del Cantábrico y el Principado inicien en las próximas semanas el período de pruebas.

La planta de Trasona está a punto de cumplir siete años sin registrar accidentes laborales tanto en lo que se refiere a la plantilla propia como a subcontratados. El último data de octubre de 2009. Según su director, Jesús Alberto González, tal logro «es fruto del compromiso por la seguridad que tiene Fertiberia y del permanente ejercicio de formación, concienciación y prevención»