El Comercio

Hiasa también fabrica sonrisas durante una mañana

Los asistentes contemplaron la operación de galvanizado.
Los asistentes contemplaron la operación de galvanizado. / MARIETA
  • La empresa de transformación del acero organiza sus primeras jornadas de puertas abiertas en Cancienes

A las expediciones diarias que salen de las 28 naves que Hiasa mantiene abiertas en el polígono industrial de Cancienes, ayer se unieron las sonrisas de las casi 300 personas que se sumaron a las primeras jornadas de puertas abiertas que la empresa organiza y que responden al proceso de modernización en la gestión iniciado con la incorporación de la compañía de transformación al grupo Gonvarri.

Actualmente, Hiasa ocupa 28 naves industriales en el polígono industrial de Cancienes y genera empleo para 400 personas, entre personal en plantilla y auxiliares.

Las jornadas comenzaron a pensarse hace dos años como una forma de que las familias conociesen el lugar de trabajo de los progenitores. La preparación del evento se mimó y midió al milímetro.

Una carpa al lado de la nave principal sirvió de punto de encuentro. Allí se instalaron unos hinchables para los más pequeños de los que disfrutaron mientras la lluvia no lo impidió. También pudieron participar en cuenta cuentos y pintaron. Las actividades infantiles se completaron con una exposición de dibujos sobre seguridad en Hiasa, «el lugar donde trabaja papá y mamá», según se leía en las ilustraciones.

Pero la estrella de la jornada era el tren turístico en el que, en grupos de 45 personas, se organizó un recorrido por parte de las instalaciones para que las familias conociesen los detalles de la actividad industrial en Cancienes. La visita se limitó al galvanizado y la línea de automóvil, la joya de la corona de las instalaciones corveranas desde su entrada en funcionamiento hace cuatro años con una inversión de siete millones de euros en un compromiso de Gonvarri con su planta asturiana y que ha reforzado el liderazgo mundial del grupo industrial de la transformación de acero.

Las familias encantadas

El recorrido se encontraba acotado por vallas para que la actividad productiva no cesase y mantener la seguridad, una de las prioridades en el día a día de la compañía y que ayer se mantenía en detalles como los chalecos reflectantes de todos los participantes o la simple elección de la jornada. Con un movimiento diario de cerca de 80 camiones, un sábado era el día más apropiado para el tren turístico.

Lo cierto es que, al margen de esos detalles, el rostro de los participantes ratificaba su satisfacción. Los niños miraban asombrados la actividad industrial y todo el mundo disfrutaba de una novedosa jornada que, sin duda, se repetirá.

De regreso a la carpa, las familias disfrutaban de un refrigerio antes de la comida de confraternización.

A través de una pantalla se veían los emplazamientos donde Hiasa ha instalado paneles solares, repartidos por todo el mundo: desde Japón a Estados Unidos, Puerto Rico o la fábrica de Seat en Barcelona. La construcción de estructuras solares es una de las fortalezas de una empresa puntera en el sector.