El Comercio

El perito de la Agencia Tributaria volverá a declarar mañana en el 'caso Niemeyer'

La fase de instrucción del 'caso Niemeyer' concluirá definitivamente mañana con la comparecencia del perito de la Agencia Tributaria, Adolfo Álvarez-Buylla, en el juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 2 y con la presencia de las partes. Será una declaración prácticamente de trámite, en principio para ratificarse en lo expuesto en uno de los informes incorporados a la instrucción. En concreto, en el que descarta que la actividad y las contrataciones de Natalio Grueso como director del Centro Niemeyer estuvieran encaminadas a labrarse un futuro como director de programación escénica de Madrid.

Una vez cumplimentado este trámite, y resueltos por la Audiencia Provincial los recursos de las partes contra el auto por el que el juez instructor atribuía diversos delitos societarios a Natalio Grueso, exdirector del Centro Niemeyer; José Luis Rebollo, exsecretario; Marc Martí, exresponsable de Producción; el agente de viajes, José María Vigil, y Judit Pereiro, exmujer de Grueso, se abrirá un compás de espera a la espera de que las partes presenten acusación y se abra el consiguiente juicio oral.

En la calificación jurídica provisional de los hechos, el juez instructor imputa al exdirector del Centro Niemeyer, un delito societario y otro de administración desleal, ambos en calidad de autor; a Vigil, extrabajador de la agencia de viajes de El Corte Inglés, sendos delitos de societario y de administración desleal, este segundo en calidad de cómplice o cooperador necesario; al exsecretario del centro, un presunto delito societario y a Judit Pereiro, por entonces mujer de Natalio Grueso, uno de administración desleal en concepto de cómplice o cooperadora necesaria.

Este auto archivaba la causa sobre Joan Picanyol, al no apreciar delito en su actuación durante sus años como subdirector del Centro Niemeyer, aspecto que fue matizado por la Audiencia Provincial que, en respuesta al recurso presentado por la Fundación Niemeyer, aclaró que se trataba de un «sobreseimiento provisional». Asimismo, el órgano provincial accedió a la petición de incluir en la instrucción la traducción de dos contratos mercantiles redactados en inglés y firmados en febrero y abril de 2010 por Natalio Grueso.