El Comercio

El gobierno local analizará si hubo fallos en obras que afectan a Llano Ponte

Un momento de la reunión celebrada ayer entre representantes de los comerciantes afectados y la alcaldesa, Mariví Monteserín.
Un momento de la reunión celebrada ayer entre representantes de los comerciantes afectados y la alcaldesa, Mariví Monteserín. / MARIETA
  • Los comerciantes afectados por las inundaciones piden soluciones y advierten de una posible pérdida de atractivo comercial

  • La alcaldesa alude a una posible «disfunción» en las conexiones con el interceptor general que conduce a la depuradora de Maqua

La alcaldesa, Mariví Monteserín, no descarta ahora que exista alguna relación entre las obras realizadas en los últimos años en el entorno de Llano Ponte y las graves inundaciones que el pasado jueves anegaron en cuestión de minutos no solo la calle, sino también varios locales comerciales. «A veces hay obras que, aunque técnicamente son correctas, producen efectos colaterales que salen a relucir con el paso del tiempo», manifestó ayer al término de la reunión que mantuvo con representantes de los afectados, que ya desde el primer momento apuntaron a la reurbanización de la propia calle de Llano Ponte y a la construcción de la glorieta de Los Oficios como posibles causas de las inundaciones, las terceras en los últimos tres años. Los comerciantes exigen soluciones y al margen de los daños económicos, pendientes aún de una definitiva evaluación, advierten de que la «incertidumbre» actual podría traducirse en una pérdida de atractivo comercial que además de restar clientela, «también podría impedir que otros comerciantes se asienten en la zona».

Los «efectos colaterales» que sugiere la alcaldesa no se ciñen únicamente a las referidas obras. También aludió a las conexiones con el colector interceptor general y a la depuradora de Maqua. «Hay que analizar todas las infraestructuras y ver si al funcionar en conjunto se produce alguna disfunción o algún desajuste que provoque que en circunstancias muy determinadas funcione mal. Requerirá un tiempo, pero lo importante es que el diagnóstico sea perfecto para hacer prevención de cara al futuro», añadió la alcaldesa.

En consecuencia, anunció que el Ayuntamiento realizará «una serie de preguntas sobre algunas cuestiones», que no precisó, a la Confederación Hidrográfica, organismo dependiente del Ministerio de Medio Ambiente responsable de la red, y al Consorcio para el Abastecimiento de Agua y Saneamiento en el Principado de Asturias (Cadasa), encargado de su explotación.

Circunstancias puntuales

Las circunstancias que según el Ayuntamiento se conjugaron el pasado jueves y provocaron la inundación fueron una marea de 3,9 metros, alta pero lejos de la máxima anual, 4,42 metros el pasado marzo, y la gran cantidad de agua caída del cielo en muy poco tiempo, 34 litros por metro cúbico en una hora. «El problema es ese. Tampoco es muy habitual, pero está claro que vivimos en una ciudad en la que llueve mucho y en la que hay mareas. Tenemos que estar preparados, y no podemos descartar ninguna posibilidad», dijo al respecto.

Monteserín descartó en cambio que el retraso en la entrada en servicio del emisario submarino y del colector de la margen derecha, que previa depuración evacuarán al mar las aguas negras, pluviales e industriales de la comarca, guarde relación alguna con las inundación. En este apartado fue contundente. «No tienen nada que ver», aseveró.

Marcos Fernández, de Deportes Pardo, ejerció ayer de portavoz de los representantes de la veintena de comerciantes cuyos locales se vieron anegados el pasado jueves. «El Ayuntamiento nos trasmite que fue un hecho aislado, pero la realidad es que desde que se llevó a cabo la reurbanización de Llano Ponte vamos a inundación por año, cuando antes no se producían. Le hemos transmitido que no podemos estar a expensas de las lluvias y de las mareas y que necesitamos soluciones que garanticen que no se vuelva a repetir». La respuesta, según Fernández, fue que «no depende directamente del Ayuntamiento y que van a poner la situación en conocimiento del Ministerio de Medio Ambiente y de la Confederación. La pena es que no lo hayan hecho antes», lamentó Fernández.

Las declaraciones de la alcaldesa suponen un cambio de postura. Hasta ayer el Ayuntamiento mantenía que la reurbanización de la calle de Llano Ponte, realizada entre 2013 y 2015, y la construcción de la glorieta de Los Oficios no tenían «nada que ver» con las inundación. Es más, «en ambos casos no solo no se perjudicó la red que existía anteriormente, sino que se mejoró notablemente, lo que permite afirmar que las pasadas inundaciones no están relacionadas en absoluto con las obras de urbanización realizadas en la calle de Llano Ponte, la plaza de Los Oficios y en la avenida de Cervantes», recoge un informe elaborado por los técnicos municipales.

Con respecto a Llano Ponte detalla que «no modificaron ni los vertidos ni los puntos de entrega de las aguas» y que la sección de los colectores se incrementó hasta 800 milímetros, «con lo que se consiguió aumentar muy significativamente su capacidad de desagüe. También se incrementó el número de sumideros para facilitar la más rápida evacuación de las aguas de escorrentía y se mantuvieron invariables las cotas de la calle». En cuanto a la plaza de Los Oficios, la actuación consistió en «construir una red de sumideros de recogida de aguas pluviales adecuada a la nueva disposición de la plaza, sin que se modificasen las cotas de perímetro de la glorieta ni de las calles que confluyen en ella».

Según dicho informe, las inundaciones se debieron a que «el interceptor general y la depuradora no están diseñados para recibir ese caudal punta de lluvia. Cuando la ría inunda los ríos es complicado desaguar por gravedad y sería imposible establecer un sistema de bombeo. No había deficiencias que reseñar en la red municipal de saneamiento», concluye, si bien añade que «desconocemos el estado de los interceptores y aliviaderos que son gestionados por la junta de saneamiento»