El Comercio

La Luz sufre un nuevo asalto a un negocio, el robo de un vehículo y otros dos intentos

El vehículo sustraído en La Luz fue localizado a primera hora de la mañana en Cancienes, completamente calcinado.
El vehículo sustraído en La Luz fue localizado a primera hora de la mañana en Cancienes, completamente calcinado. / LVA
  • El coche sustraído en el barrio fue incendiado a primera hora de la mañana de ayer en Cancienes

  • Los turismos estaban aparcados en Hernán Cortés, una de las calles más problemáticas junto con Sebastián Elcano

La sucesión de robos y asaltos en La Luz no cesa, y anteanoche se sucedieron los incidentes en el barrio, que registró un robo con fuerza en un establecimiento hostelero y la sustracción de un vehículo después de que, al menos otros dos coches hubieran sido forzados. Todo sucedió en torno a las seis de la mañana, según las primeras informaciones recabadas. Sobre esa hora se forzaron varios coches de cierta antigüedad en la calle Hernán Cortés, una de las más conflictivas junto a Sebastián Elcano.

Los propietarios de uno de ellos lo habían aparcado sobre las once de la noche y, cuando a las siete de la mañana acudieron de nuevo para dirigirse en él al trabajo, se encontraron con que la puerta del acompañante, la que se encontraba junto a la acera, había sido forzada. «No se llevaron el coche porque teníamos el cepo puesto», explican.

Los ladrones lo intentaron en al menos otro vehículo de similares características sin lograrlo, que sufrió daños en las defensas. Tampoco lograron su objetivo pero, finalmente, lograron llevarse otro de los coches estacionados en la zona. Ese vehículo apareció poco después, sobre las ocho de la mañana, en el concejo de Corvera. Lo habían abandonado cerca de una nave de maquinaria situada en la carretera que comunica las localidades de Camina y Cancienes, no sin antes prenderle fuego, supuestamente para eliminar pruebas.

La Guardia Civil descubrió el coche aún en llamas, y procedió a dar aviso al Centro de Coordinación de Emergencias, que tuvo que movilizar a una dotación de bomberos del parque de Avilés con una autobomba urbana para lograr extinguir el fuego. El coche quedó completamente calcinado.

No era la primera vez que este tipo de robos se producían en el barrio. Los dueños de uno de los coches forzados ya habían sido víctimas de otro incidente hace unos años con un vehículo similar. Los ladrones buscan determinados modelos que son fáciles de forzar y de hacer el puente, y utilizan esos vehículos para cometer algún tipo de delitos, como alunizajes y otros, antes de abandonar los coches en lugares relativamente cercanos. Prenderles fuego también es una práctica habitual en estos casos, para mayor desgracia de las víctimas.

La Policía Nacional se personó en el barrio a primera hora de la mañana para recabar testimonios y tomar huellas en los vehículos forzados, y tratar así de averiguar la identidad de los ladrones que actuaron anteanoche en La Luz. Los vecinos, sin embargo, reclaman más vigilancia y una mayor presencia policial en la zona, sobre todo después de que a lo largo de estas últimas semanas este tipo de incidentes violentos no haya hecho más que sucederse en las calles.

La puerta de uno de los vehículos forzados quedó doblada.

La puerta de uno de los vehículos forzados quedó doblada. / LVA

Los coches no fueron, sin embargo, el único objetivo de la noche. El foco también estuvo en la hostelería. El café Roma, en la calle Sebastián Elcano, también sufrió un asalto. Los ladrones buscaban este caso la recaudación de las máquinas, tanto de las tragaperras como de la propia registradora. También aquí se tomaron huellas y se recogieron otras pruebas para iniciar las investigaciones.

Sensación de inseguridad

Lo ocurrido anteanoche ha servido para avivar los miedos y el malestar tanto de los comerciantes como de los vecinos del barrio, cansados ya de temer por sus negocios. Las dos últimas semanas han sido especialmente aciagas y, aunque no en todas las ocasiones los ladrones han logrado su objetivo, la sensación de inseguridad va en aumento.

Los pequeños robos viene sucediéndose estos últimos meses, y la mayor parte de los comerciantes piensan que sus negocios pueden ser los siguientes. Algunos de los delitos han podido ser evitados gracias a que los asaltantes fueron sorprendidos 'in fraganti' por vecinos o por los propios propietarios de los establecimientos, como ocurrió, por ejemplo, en la madrugada del pasado domingo en El Naranjal, donde el dueño, que vive justo encima del local, se despertó con el ruido que hacían dos personas que estaban intentando forzar la puerta. Logró ahuyentar a los asaltantes, pero ya era la segunda vez que le ocurría.

Hace ahora una semana, un vecino logró evitar del mismo modo un robo en El Lloréu, un negocio que ya había sufrido otros cuatro asaltos. Muchos hosteleros ya se han acostumbrado a ser víctimas de robos cada cierto tiempo, y se han visto forzados a intensificar sus medidas de seguridad. Anclar las máquinas recreativas al suelo, colocar cristales más gruesos, alarmas y cámaras son algunos de los elementos que se han hecho necesarios para tratar de cerrar el paso a los ladrones.

Los comerciantes acostumbran también a llevarse la recaudación diaria, para dejar en los negocios la menor cantidad de dinero posible, pero ni siquiera eso ha logrado desanimar a los cacos, que siguen intentándolo semana tras semana.