El Comercio

La Escuela del Deporte comienza el curso con 25 solicitudes pendientes de plaza

Ismael Mori, ayer, en la clase magistral de apertura de curso en el CIFP del Deporte.
Ismael Mori, ayer, en la clase magistral de apertura de curso en el CIFP del Deporte. / JOSE PRIETO
  • Las tres vacantes para Técnico de Actividades Físicas y Deportivas se adjudicarán la próxima semana. El deportista Ismael Mori ofreció ayer la charla inaugural

Veinticinco alumnos se encuentran en la lista de espera para una de las tres plazas que han quedado vacantes en el grado de Técnico de Animación de Actividades Físicas y Deportivas (TAFAD) que imparte el Centro Integrado de Formación Profesional (CIFP) del Deporte. Las treinta plazas de este ciclo formativo se asignaron en julio pero han salido en segunda convocatoria las de los alumnos que finalmente no formalizaron la matrícula en el centro avilesino. El plazo de recepción de solicitudes concluyó ayer y el próximo lunes 26 se publicará la resolución.

Más adelante se abrirá la matrícula para el curso de técnico en salvamento y socorrismo, una de las novedades del CIFP en este curso escolar y que, según confirman desde el centro, «está despertando mucho interés», a juzgar por el número de llamadas recibidas interesándose por él.

Mientras tanto, el centro de La Magdalena recibió ayer la visita del exjugador de hockey ovetense y profesor de Educación Física en la Universidad de Oviedo, Ismael Mori, que, en la charla inaugural del curso escolar, habló sobre el trabajo de las capacidades físicas y perceptivas en la etapa infantil.

Mori resaltó la importancia de incorporar mediante el juego y ejercicios adecuados a la edad del menor, trabajos de resistencia, fuerza, velocidad y flexibilidad porque aunque las «propias del niño son las perceptivo-motrices, como el equilibrio y la coordinación, requieren de las anteriores para adquirir toda su dimensión».

Por ejemplo, la fuerza en el tono muscular del menor. «Determinados tipos de esfuerzos no son adecuados, pero la fuerza es determinante para la actitud postural y el equilibrio». Puso como ejemplo, el niño de hombres caídos al que se le potencia un músculo de la espalda como el romboides provocando la reacción de escápulas y hombros. «Si tiene el tono muscular adecuado, es un movimiento que sale solo y no hay que andar diciéndole que eche para atrás los hombros».

Sobre la velocidad recordó que en todos sus libros le gusta escribir que «la velocidad se trabaja con velocidad», afirmación que no contradiría la anterior advertencia sobre la inconveniencia de determinados tipos de esfuerzo en niños, en concreto los anaeróbicos lácticos.

Se detuvo, sin embargo, en la única capacidad física regresiva, la flexibilidad, que recomendó trabajar con pequeños estímulos deportivos. «Si a un niño de ocho años le pides que se toque la punta de los pies todos los días, llegará a los 80 años y podrá hacerlo». Y ahondó en la definición de 'gimnasia total' o de la 'eterna juventud' que hacen algunas filosofías orientales.