El Comercio

El colector industrial entrará en fase de pruebas a principios del mes de octubre

Dos operarios revisan el funcionamiento del colector industrial en una de las casetas instaladas a lo largo de su recorrido en la margen derecha de la ría.
Dos operarios revisan el funcionamiento del colector industrial en una de las casetas instaladas a lo largo de su recorrido en la margen derecha de la ría. / MARIETA
  • Una vez terminadas las obras de reparación, su entrada en funcionamiento permitirá recoger los vertidos que hacen las empresas a la ría

  • Principado y Confederación acordaron ayer comenzar a llenarlo de agua a partir del día 3

La consejería de Fomento, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente y la Confederación Hidrográfica del Cantábrico acordaron ayer iniciar a principios de octubre las pruebas para verificar el correcto funcionamiento del colector de la margen derecha de la ría, la última pieza pendiente de entrar en servicio del complejo entramado que forma la red de saneamiento de la comarca, clave en la recuperación medio ambiental que experimenta en los últimos años la ría y su entorno.

Son quince kilómetros de colector, más los correspondientes enganches, cuyo fin es recoger los vertidos industriales de las grandes empresas asentadas en la comarca y conducirlos a mar abierto a través del emisario submarino que desemboca a la altura de la playa de Xagó, aproximadamente a un kilómetro y medio de su vertical. Es el punto de convergencia del sistema, su desagüe, una conducción de unos tres kilómetros y medio de longitud que requirió una inversión de 21 millones de euros. Las obras terminaron en 2011 y está en funcionamiento.

El emisario evacua las aguas residuales de los siete colectores interceptores, los de los ríos Raíces, La Magdalena, Tuluergo, San Martín y Arlós, el general de la ría de Avilés, tendido bajo el paseo, y cuando esté operativo también el de margen derecha. A diferencia de los demás las suyas no pasarán por la depuradora de Maqua, sino que se canalizarán directamente al emisario submarino. La explicación estriba en que las empresas que las generan tienen la obligación de tratarlas antes de verterlas, a día de hoy a la ría y cuando entre en servicio directamente al nuevo colector.

Las previsiones de la consejería y de Confederación pasan por comenzar a llenarlo de agua a partir del próximo día 3 de octubre para iniciar las pruebas en sí una semana después. No serán las primeras. Tras una inversión de 16 millones de euros, las obras, ejecutadas por la Confederación, organismo integrado en el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, concluyeron en 2011 y los problemas no tardaron en aflorar.

Primero los administrativos, en forma de demoras a la hora de autorizar al Principado a ejecutar las pruebas, y acto seguido los técnicos. Cuando finalmente comenzaron, ya en 2014, se comprobó que los equipos de bombeo carecían de suministro eléctrico, 'olvido' que lógicamente impedía que el sistema funcionase.

No fue el único contratiempo. Una vez Confederación Hidrográfica completó la instalación que dota al sistema de electricidad y se reanudaron las pruebas se produjeron roturas en el colector y se constató que las estaciones de bombeo cuentan con una única cámara sin compartimentar, por lo que volvieron a interrumpirse.

Reposición y modernización

Tras un nuevo período de espera la empresa pública Tragsa inició las obras necesarias para subsanarlas. Según Confederación, consistieron en «mejoras funcionales, reposición y modernización de equipos que debido al paso del tiempo han sufrido el correspondiente menoscabo» y en su «adaptación a la nueva normativa de aplicación».

En cuanto a las estaciones de bombeo, la consejera de Fomento, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Belén Fernández, se comprometió a que «si el Estado no asume compartimentarlas, lo haremos nosotros».

Durante una reciente comparecencia en la Junta General del Principado admitió que tal y como se encuentran en la actualidad una avería o una parada de mantenimiento «provocaría un vertido de las aguas a la ría. Son dieciocho millones de metros cúbicos, pero quiero dejar claro que no se vierten directamente, sino que previamente son depuradas por las propias empresas que las generan», recalcó. Son DuPont, ArcelorMittal, Fertiberia, Alcoa, Asturiana de Zinc, Saint-Gobain y la Compañía para la Gestión de los Residuos Sólidos en Asturias, Cogersa.

La pruebas se prolongarán el tiempo necesario para garantizar que el colector de la margen derecha funciona con normalidad. Una vez se certifique, pasará a depender de la administración regional, en concreto del Consorcio para el Abastecimiento de Agua y Saneamiento en el Principado de Asturias, Cadasa.

Su entrada en servicio supondrá un nuevo paso en firme hacia la recuperación medio ambiental de la ría, iniciada en la década de los años noventa con la renovación de la red de saneamiento de Avilés y su conexión con la depuradora de Maqua, la piedra angular del sistema.

Los vecinos de su entorno llevan años denunciado que es el foco de los malos olores que inundan, según sople el viento, a localidades como Zeluán, Llodero, San Balandrán, San Juan de Nieva e incluso Salinas, y atribuyen la situación a que no se realiza el mantenimiento debido y a que el protocolo seguido a la hora de depurar el caudal de aguas que procesa no siempre es el adecuado.

El pasado mes de julio el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente adjudicó en 213.011 euros a la empresa Aquatec la ejecución de un anteproyecto de destinado a mejorar su rendimiento dotándola de los mecanismos necesarios para llevar a cabo un adecuado tratamiento secundario de las aguas residuales.

Una vez se implementen, además de eliminar del agua las arenas, los sólidos gruesos y los aceites la estación también podrá degradar los desechos orgánicos que provienen de residuos humanos, alimentos, jabones y detergente.