El Comercio

Un parque de otra época

Tres bandas de música animaron el ambiente de la jornada desde el quiosco de la música del parque de El Muelle.
Tres bandas de música animaron el ambiente de la jornada desde el quiosco de la música del parque de El Muelle. / J. PRIETO
  • Los vecinos del centro evocan los años 60 en El Muelle con música, mercadillos y exposición de vehículos históricos

Los avilesinos que paseaban ayer por el Parque del Muelle se sumergían durante unos metros en un túnel temporal que les trasladaba a los años 60: barquillos, conciertos en el quiosco, pintores inspirándose en el paisaje y gente caracterizada con ropa muy elegante. Una atmósfera muy común en aquella época, pero chocante en la actualidad. Lo novedoso del evento, organizado por la Asociación Pedro Menéndez en el marco de las actividades 'Tiempo de Mujeres, Mujeres en el Tiempo', atrajo a un gran número de curiosos al emplazamiento avilesino.

«Yo quedaba con mis amigas en este parque porque estaban todas las pandillas reunidas, veníamos a cortejar», bromeaba Pilar Rodríguez, presidenta de la asociación. «Bueno, los chicos por una parte y las chicas por otra», le rebatía su secretario, Pablo González. Ellos son dos de los miles de avilesinos que aún recuerdan con nostalgia los tiempos en los que el Parque del Muelle era un punto de encuentro de los ciudadanos. «Desde el año pasado hacemos nuestro mercadillo anual aquí porque queremos devolver a este hermoso lugar el valor que merece», explicaba Rodríguez. «Antes reinaba el bullicio, pero desgraciadamente ha pasado a ser una simple zona de paso», se lamentaba.

El aspecto del parque ha mejorado notablemente en los últimos años, gracias en gran medida a la reseñable labor de los servicios de jardinería, que mantienen cuidada la abundante vegetación. No obstante, la afluencia no termina de alcanzar las cifras del pasado a pesar de todos estos factores, a los que hay que sumar su céntrica localización, cercana a lugares de ocio como Sabugo. «No es culpa de nadie y de todos a la vez, yo mismo cojo otras rutas pudiendo pasar por aquí», reconocía Pablo González.

Pero ayer el panorama era muy distinto. Todos los visitantes y los propios participantes estaban encantados del resultado final; los organizadores no paraban de cosechar felicitaciones de vecinos por el buen desarrollo de la actividad y los vendedores de los puestos, muchos ataviados con ropajes típicos de la época, colaboraban a mejorar más aún el buen ambiente presente. «A mí me dan igual los números que haga hoy, el caso es que lo estoy disfrutando muchísimo», aseguraba la ovetense Eva Suárez de 'Mi pekeña petunia', que participaba en la actividad con su stand de manualidades.

Samuel Armas y Carmen Peláez, pintores locales, también colaboraron activamente en el encuentro poniendo la parte artística. «El año pasado ya estaba al corriente de la iniciativa y me encanta colaborar en darle 'vidilla' al parque», comentaba Armas. Peláez, por su parte, realizó dos óleos inspirándose en los coches clásicos que visitaron por la mañana la actividad para donarlos posteriormente a la asociación. El guateque vespertino hizo el último guiño del día a un tiempo pasado que, como dice la frase popular y confirman los organizadores, «fue mejor».