El Comercio

«Internet ha sido una buena inversión como plataforma de difusión musical»

De izquierda a derecha, Marc Perlman, Karen Grotberg, Gary Louris y Tim O'Reagan.
De izquierda a derecha, Marc Perlman, Karen Grotberg, Gary Louris y Tim O'Reagan. / LVA
  • Gary Louris , Vocalista, guitarrista y compositor de The Jayhawks

  • La banda de country alternativo actúa esta noche en el Teatro Palacio Valdés y ofrece su último concierto de la gira europea

La trayectoria de The Jayhawks no se caracteriza por la estabilidad, pero sí por el éxito y por la capacidad de anteponer el grupo a las figuras individuales. La banda de country-rock alternativo comenzó su andadura en Minnesota a mediados de los 80; desde entonces ha tenido que hacer frente a un parón de cinco años entre 2004 y 2009 y al constante flujo de músicos en la banda. El caso más sonado fue el de Mark Olson, fundador de The Jayhawks junto a Gary Louris que se fue para regresar y finalmente abandonar definitivamente las filas del grupo. Louris quiere dejar atrás el pasado y liderar esta nueva etapa de la banda norteamericana. Esta noche, a las 21 horas presentan su último trabajo, 'Paging Mr. Proust', en el Teatro Palacio Valdés ante el público avilesino para cerrar así su tour europeo, donde han colgado más de un 'sold out'.

Después de tantos años tocando y tras tantas idas y venidas de músicos en la banda, ¿dónde encuentran la motivación para seguir haciendo discos y actuando?

No es un sentimiento fácil de definir, simplemente sale solo de dentro. Yo personalmente aún me siento motivado porque veo que la banda funciona y la gente responde acudiendo a los conciertos y comprando los discos. Tenemos aún muchas canciones que enseñar y mucha música nueva por hacer. Me emociona pensar en este futuro y no limitarme al trabajo del pasado, cuando tienes metas y objetivos la ilusión viene sola.

¿Cuál es la principal diferencia entre su música de los años 80 con la actual? ¿Ha habido una evolución o han decidido mantenerse fieles a su estilo?

En nuestra banda, yo soy el que compone las canciones y en este sentido pienso que me parezco bastante a mi yo pasado. Es verdad que la música en general está sometida a una constante evolución y muchas veces los sonidos se transforman de forma natural y espontánea sin buscarlo, pero diría que las preocupaciones que me invaden a la hora de inspirarme para componer son muy similares a las de hace veinte años. Los ritmos sí han cambiado.

Pese al parón de cinco años y los proyectos individuales de cada músico, han vuelto a juntarse. ¿Por qué no seguir trabajando en solitario?

A mí me gustan ambas cosas, tanto ser un cantante en solitario como formar parte de una banda, por eso intento combinar las dos facetas y soy yo el que se encarga de la parte de composición. Pero hay algo especial en el hecho de formar parte de un grupo, sobre todo cuando este está tan unido y sus miembros son prácticamente familia por lo bien que se conocen. Aún así, sigo procurando tomarme mi tiempo libre de la banda de vez en cuando para que no nos saturemos, hago mis propias actividades y el año pasado formé un grupo paralelo que se llama Au Pair. Definitivamente, de cara al futuro me veo desarrollando proyectos tanto individuales como colectivos porque creo que es la manera más fácil y rápida de evolucionar.

¿Quién es Mr. Proust y por qué le dedican el título de su último álbum?

Soy un gran fan del novelista francés Marcel Proust. Me encanta la percepción del mundo que plasma en su obra y personajes, la idea de apreciar quien eres y de fluir en el contexto que te ha tocado vivir. Por eso el disco se titula 'Paging Mr. Proust' (que se podría traducir como «Hojeando a Mr. Proust»).

¿Cuál cree que es la clave para sobrevivir en la industria musical hoy en día?

Buena cuestión, yo también me lo pregunto y me gustaría dar con la fórmula mágica (risas). Hoy en día es muy difícil porque la principal fuente de ingresos del pasado, la venta de discos, es casi inexistente. Por eso, aunque a veces los músicos nos resistamos, hay que potenciar otras partes más comerciales como la promoción en las radios y, por supuesto, los tours.

¿Cuánto cree que ha influido Internet en esta notable reducción de las ventas?

Lo cierto es que, bajo mi punto de vista, Internet ha sido una buena inversión en el sentido de que los artistas tienen muchas más facilidades para darse a conocer y hacer llegar su música a todo el mundo. Nosotros mismos por ejemplo hemos trascendido más allá de Estados Unidos y ahora estamos finalizando el tour por Europa y España. Sin Internet quizá no estaríamos aquí. Tampoco hay que olvidar la parte negativa, que es que la gente no paga por los contenidos en esta plataforma pese a que hay oferta legal de pago.

El de Avilés es su último concierto de la gira española. ¿Ha sido una buena experiencia?

Yo sólo puedo hablar maravillas de España, de hecho es mi país favorito y hace ya unos años me compré una casa en el sur. Aunque no me guste comparar el público entre países porque depende mucho de la cultura y las costumbres autóctonas, tengo que decir que la gente en España es muy pasional, bailan y cantan a tu ritmo disfrutando muchísimo del espectáculo. Por eso es uno de los lugares donde más me excita tocar y al que volvemos cada vez que tenemos la oportunidad.