El Comercio

El pintor y poeta Buero Vallejo

El público asistente llenó el salón de actos del Centro de Servicios Universitarios.
El público asistente llenó el salón de actos del Centro de Servicios Universitarios. / JOSÉ PRIETO
  • Mariano de Paco descubre las facetas más desconocidas del conocido dramaturgo

A Antonio Buero Vallejo se le conoce, sobre todo, por su teatro, pero ayer los asistentes a la sesión que el Aula de Cultura de LA VOZ DE AVILÉS dedicó al dramaturgo español pudieron si no sorprenderse, al menos sí saborear los poemas del escritor de la mano de los miembros de La Caravana del Verso. Es una de sus vertientes menos conocida, casi inexplorada, que acumula versos elegantes y cuidados del que fue un gran lector del género.

De ello habló, posteriormente, Mariano de Paco Moya, catedrático de Filología Española de la Universidad de Murcia, cuya intervención fue introducida por el catedrático de Literatura Española de la Universidad de Oviedo, Antonio Fernández Insuela.

En el primer centenario del nacimiento de Buero Vallejo (1961-2000), De Paco quiso recordar al autor y explorar el sentido de su obra y lo que ha significado para el teatro español del siglo XX. También desvelar los aspectos menos conocidos del autor, como su vertiente poética o su afición pictórica, surgida en la infancia y que cultivó y prolongó hasta la madurez. «Fue una vocación infantil, de un hombre aficionado a otras artes como la música y la literatura», introdujo.

«Sus dibujos son magníficos» y que no es un juicio subjetivo lo demuestra la matrícula del joven en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. «Pero esos estudios fueron interrumpidos por la guerra», explicó De Paco. Buero Vallejo se alistó en el bando republicano y allí realizó labores culturales como la publicación de textos y dibujos. «Y dentro de esa pintura ya estaba el teatro», afirmó el experto.

Buero Vallejo fue condenado a muerte por haber colaborado durante los primeros años de la posguerra en labores de infraestructura del Partido Comunista, como la falsificación de determinados documentos de identidad para compañeros. Fue condenado a seis años cárcel y durante ocho meses pesó sobre él una condena que fue sufriendo sucesivas rebajas hasta que el escritor salió en libertad en 1946. De esa época son sus famosos dibujos a compañeros, especialmente el retrato a Miguel Hernández.

Pero Buero Vallejo dejó de dibujar al salir de la cárcel porque, según dijo y ayer contó De Paco, la mano no le respondía. Se vuelca entonces en la escritura, primero en narrativa y luego en poesía y teatro. Su lanzamiento definitivo fue el éxito de 'Historia de una escalera', en 1948. «Desde entonces aplicó sus ideas fundamentales, la experimentación y el ansia por llegar al público, a toda su obra».

Sentido crítico

Sus treinta obras fueron escritas en cincuenta años y convirtieron a Buero Vallejo en alguien imprescindibles en el teatro español, en alguien «que dejó una huella por la que han pasado otros». Él fue «el primero en tratar con sentido trágico y crítico una realidad social cuestionada». Su última obra fue 'Misión al pueblo desierto', «que es un resumen de su obra» y que se estrenó en 1999 en el mismo teatro, el Español de Madrid, en el que lo había hecho cincuenta años antes 'Historia de una escalera'.

El ciclo del Aula de Cultura, patrocinado por Cafés Toscaf y bajo la coordinación de Armando Arias, concluirá el próximo lunes. Adolfo Sotelo Vázquez, catedrático de Historia de la Literatura Española de la Universidad de Barcelona, hablará de la vida y obra de Camilo José Cela.