El Comercio

Una revisión al alza realizada en plena crisis del ladrillo

La última revisión de los valores catastrales realizada en Avilés se llevó a cabo en 2012 y entró en vigor el 1 de enero de 2013. Supuso un importante incremento para la mayoría de bienes a pesar de que en aquella época los precios ya se habían desplomado y aún seguirían cayendo. El precio se calcula sumando el valor del suelo al de la construcción y, mientras esta última subió alrededor de un 30%, el del suelo se disparó hasta llegar a multiplicarse por cuatro en las calles más céntricas, como ocurrió en el caso de, por ejemplo, José Cueto. En su momento ya hubo voces discordantes, que argumentaban que los valores de mercado eran muy inferiores al precio que la administración establecía para los solares. El Ayuntamiento ha intentado compensarlo con rebajas en el tipo del IBI, pero ha acabado por subir igualmente.