El Comercio

Los nuevos gestores de Melca descartan liquidar el grupo y buscan su «viabilidad»

Daniel García Becerril, a la derecha, entra en la sede de CC OO Asturias, en Oviedo, escenario de la reunión celebrada ayer.
Daniel García Becerril, a la derecha, entra en la sede de CC OO Asturias, en Oviedo, escenario de la reunión celebrada ayer. / MARIO ROJAS
  • Aseguran a través de los sindicatos que estudian un plan de futuro «y nuevos nichos de mercado»

  • El fundador insiste, en cambio, en que la sociedad «está abocada a la extinción y sus empresas a la venta o al cierre»

Los nuevos gestores del Grupo Melca ratificaron ayer que su intención «no es liquidarlo, sino revisar la situación de cada una de sus empresas y dotarlas de un plan de viabilidad, si fuera necesario, con la idea de potenciarlas, buscando nuevos nichos de mercado y ampliando la cartera». Al menos eso es lo que, según aseguran los sindicatos, les trasladaron ayer Elena García Becerril y su hermano Daniel, nombrado liquidador de la sociedad, durante la reunión que mantuvieron en la sede de CC OO Asturias, en Oviedo, al objeto de analizar la difícil situación que atraviesa el grupo.

Junto con su madre, Isabel Becerril, ambos hermanos controlan Cartera de Inversiones Melca S. L. 'En liquidación', la matriz, tras revocar en una junta de accionistas de todas sus atribuciones a su padre, José Luis García Arias, fundador, alma máter del grupo y hasta entonces administrador general, y a su otro hijo, Miguel, el apoderado, que se mantiene fiel a su progenitor.

Los dos suman el 47% del accionariado frente al 53% del otro bloque en el que se ha fracturado la sociedad. Daniel García figura como liquidador y su hermana Elena y su madre, separada y en proceso de divorcio, como apoderados. Según García Arias, su hijo se autonombró liquidador con un artificio notarial. «No lo nombró nadie, no existió junta. Lo hizo de forma ilegal, y la registradora cometió un presunto delito de prevaricación».

La decisión de los nuevos gestores de activar los mecanismos de disolución disparó las alarmas en los sindicatos. Ante la posibilidad de que la situación pudiese llevar al cierre de empresas y tras constatar que una de ellas, Arside Construcciones Mecánicas, solo tiene carga de trabajo para un mes, exigieron a ambas partes que lo que calificaron de disputas familiares no afecten al empleo y a los nuevos gestores que expusiesen la situación y sus intenciones.

Ese fue el objeto de la reunión de ayer, «trasladarles nuestra preocupación por el futuro de este grupo empresarial, que da trabajo a cerca de un centenar de personas en Asturias», afirman UGT y CC OO en un comunicado conjunto.

Representaron a la sociedad Los hermanos Daniel y Elena García Becerril y un abogado, Jorge Montoto, mientras que en la parte sindical se sentaron Javier Campa y Javier Pérez Uría, responsables de la Federación del Metal, Construcciones y Afines de UGT Asturias y de política industrial de CC OO, y los delegados de dos empresas, Arside y Texsolpar, esta última participada pero no integrada en el grupo. Al término, la parte empresarial mantuvo silencio, mientras que la sindical se remitió a un posterior comunicado escrito. En él, además de trasladar la declaración de voluntades formulada por los nuevos gestores anteriormente señalada, aseguran que también se comprometieron a que «en el caso de que hubiera que realizar algún ajuste que afectara a la plantillas, antes de tomar esa decisión se trataría con los representantes legales de los trabajadores».

Por último, UGT y CC OO advierten de que van a mantenerse «vigilantes para que se cumpla lo prometido por Melca, y si constatamos que no es así, tomaremos las medidas necesarias para salvaguardar los puestos de trabajo y el tejido industrial de las empresas».

En posteriores declaraciones, Campa manifestó que «nos han dicho que de momento la empresa no está en liquidación, que están intentando evitarla por todos los medios y que queda algún resquicio para llegar a un acuerdo», supuestamente con José Luis García Arias. Uría, por su parte, se ratificó en que «no hablaron de cerrar ni de deshacerse de empresa, sino de seguir tirando por ellas», y les concedió «un margen de confianza».

Sigue la tensión

El fundador de Melca, en cambio, no vislumbra «nada nuevo» en la reunión de ayer. «Es más de lo mismo», volvió a sentenciar ayer José Luis García Arias una vez conocido el contenido del comunicado sindical. A partir de ahí, se reafirmó en las declaraciones publicadas el lunes por LA VOZ DE AVILÉS.

En ellas asegura que meses atrás, antes de que la situación del grupo saliese a la luz pública, «avisé a los sindicatos y a los comités de empresa de que el grupo acabaría disuelto porque su gestión iba a estar en manos de un tonto, una loca y una ignorante. No hicieron nada, y ahora ya es tarde. No hay marcha atrás. El Grupo Melca está abocado a la extinción y sus empresas a la venta o al cierre, y dada la situación del mercado y la estructura de las propias empresas la primera de las opciones no parece sencilla, ni mucho menos rentable».

García Arias incidió en que «por imperativo legal», una vez abierto el proceso de liquidación, el objeto social de Cartera de Inversiones Melca 'En liquidación' es hacer las operaciones necesarias para liquidarla. Consiste, según detalló, en cobrar las deudas concluyentes, pagar las suyas y vender todos los bienes de las empresas, también los de las filiales y participadas.

«Solo podrían subsistir si se vendiesen como unidades productivas, pero nadie va a confiar en una empresa en disolución. Los sindicatos ni pueden, ni podrán hacer nada por evitarlo. Tuvieron su oportunidad el 25 de julio, cuando dieron la espalda a los trabajadores, y ahora ya es tarde», añadió. Según el escenario que dibuja, «tendrán que trocearlas y vender las máquinas por un lado y los muebles por otro, y como consecuencia despedir al personal».

Montajes Eléctricos del Cantábrico, Melca, nació en 1970 como empresa dedicada a realizar instalaciones eléctricas y prestar servicios de mantenimiento industrial, principalmente en la antigua Ensidesa, ahora ArcelorMittal. Su fundador, José Luis García, fue construyendo un sólido grupo que a día de hoy cuenta con unas trece empresas englobadas en una misma estructura en cuyo vértice se sitúa Cartera de Inversiones Melca S. L. 'En liquidación', la matriz.