El Comercio

La oposición pide una revisión del catastro «acorde a los tiempos»

Una vista del casco urbano de Avilés tomada desde la ermita de La Luz, con Versalles y La Texera en primer plano.
Una vista del casco urbano de Avilés tomada desde la ermita de La Luz, con Versalles y La Texera en primer plano. / S. L.
  • «Los valores catastrales se revisaron al alza, pero los propietarios ya no pueden vender las viviendas en esas cantidades», señala el PP

«En mi faceta de abogado ya me he encontrado casos en los que los valores catastrales superan el valor real de los inmuebles, y esto supone un problema muy serio, sobre todo para el impuesto de sucesiones», señala el portavoz municipal del Partido Popular, Carlos Rodríguez de la Torre, que pide que estos casos se revisen y «se adapten a los tiempos actuales».

Casos esporádicos en los que el valor adjudicado por la Administración superaba el de compraventa siempre se dieron, pero estos han aumentado de forma significativa en Avilés en los últimos tres años, desde que entró en vigor la última revisión catastral, en 2013, coincidiendo con el desplome de los precios de las viviendas. «Los valores catastrales se revisaron al alza, pero los propietarios ya no pueden venderlos en esas cantidades», indica De la Torre. Eso significa que tanto los compradores como los herederos deben abonar a Hacienda cantidades superiores a las que corresponderían al valor de mercado de las propiedades cuando liquidan los impuestos de transmisiones o sucesiones, «y cada vez más asturianos tienen que renunciar a las herencias», recuerda el popular.

«Cuando el Ayuntamiento solicitó al Ministerio esta revisión, nosotros ya advertimos de que se iba a dar esta paradoja», dice Alejandro Cueli, de Izquierda Unida, que también insiste en la necesidad de corregir estas circunstancias. «No es justo que se pague más de lo que se debe». A su juicio, la revisión que comenzó a aplicarse en 2013 se hizo de forma «precipitada» y ahora mismo está perjudicando a los vecinos, no solo cuando las propiedades cambian de mano, sino cada año en los recibos del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). «Esto se junta con que aún no se ha resuelto el tema de la financiación municipal, y los Ayuntamientos se agarran a la contribución porque es su principal fuente de ingresos», apunta el portavoz de la coalición.

«Carácter especulativo»

Desde Somos, el concejal Primitivo Abella cree que cuando se revisaron los valores de los inmuebles avilesinos «la burbuja inmobiliaria ya había pinchado, pero aún se seguía con esa inercia, quizá pensando que era algo coyuntural, aunque los precios siguieron bajando». En este sentido, considera que se tomaron como referencia determinados criterios que no se correspondían con la realidad de todos los inmuebles, y en los que primó el «carácter especulativo» por el que el sector se había guiado en los años previos.

Las viviendas de determinadas zonas, como el centro o algunos barrios en expansión, se vieron revalorizadas en elevados porcentajes, independientemente de si se trataba de construcciones recientes o de edificios viejos y sin unas comunidades mínimas. No solo se multiplicaron los valores de los inmuebles en sí, sino también del suelo. «En Avilés fueron las viviendas las que más sufrieron esto, en mayor medida que las edificaciones y solares de parques empresariales o los mismos locales comerciales», denuncia Abella, que asegura que esta circunstancia es la demostración de que «las revisiones catastrales no se hacen con el objetivo de adaptar esos valores a los reales del mercado, sino que su fin es puramente recaudatorio».

El edil de la formación morada también incide que «no se dan revisiones a la baja», a pesar de que en estos años posteriores a 2013 han seguido bajando los precios de compraventa, mientras que los procesos de regularización catastral han seguido su camino, paralelo al de Avilés en muchos otros ayuntamientos españoles. Así las cosas, a los afectados por estas anomalías no les queda otra que emprender reclamaciones individuales para tratar de ajustar sus impuestos a la baja.