El Comercio

Alcoa pedirá daños y perjuicios a los despedidos de Montrasa por el encierro

  • La empresa sostiene que alteraron el normal desarrollo de la actividad de la planta durante los quince días que duró la protesta

El juzgado de Instrucción número 3 de Avilés acogerá esta mañana la vista oral por el encierro de los trabajadores despedidos de Montrasa en Alcoa. La protesta se llevó a cabo el pasado mes de abril y se mantuvo durante dos semanas, después de que los empleados de la contrata fueran despedidos de sus puestos una vez que Montrasa decidió resolver el contrato con Alcoa.

La multinacional aluminera pedirá una indemnización por daños y perjuicios a los más de veinte trabajadores que secundaron el encierro, a los que se acusa de un delito leve de usurpación. Se desconoce la cantidad exacta que exigirá al colectivo, pero los trabajadores creen que esta «puede ser millonaria».

La empresa siempre aseguró que los encerrados estaban alterando el normal funcionamiento de la actividad empresarial, pese a que estos defendían que su protesta era pacífica. Desde el primero momento solicitó el desalojo, que en un primer momento le fue concedido, pero los trabajadores recurrieron y ganaron el recurso, por lo que pudieron continuar con la medida. Entre sus argumentos figuraba precisamente el carácter no violento de la medida y, además, que se encontraban recopilando pruebas de que otros trabajadores realizaban sus labores.

A lo largo de los quince días que duró el encierro, los afectados llegaron a cortar puntualmente el acceso rodado a la fábrica, impidiendo el libre tránsito de camiones en la planta de San Balandrán.

El sindicato CC OO, al que están afiliados todos los trabajadores despedidos, se había comprometido a mediar para que Alcoa retirase esta demanda, algo que finalmente no se ha conseguido, ya que irá hoy mismo a juicio. «Nos parece bochornoso y esperamos que el sindicato tome cartas en el asunto, porque no se puede olvidar que hace dos años Avilés salió a la calle para que la fábrica no se cerrara», defiende el presidente del comité de empresa, Ricardo Martínez.