El Comercio

La SGAE reclama derechos de autor a las fiestas de los barrios

La procesión de las pasadas fiestas de Covadonga en Versalles. La asociación de vecinos es una de las que ha recibido la carta de la SGAE.
La procesión de las pasadas fiestas de Covadonga en Versalles. La asociación de vecinos es una de las que ha recibido la carta de la SGAE. / MARIETA
  • La Concejalía de Festejos ha alcanzado un acuerdo con la sociedad para que rebaje el impuesto a las entidades

Primero fue el Ayuntamiento de Castrillón y ahora ha sido el de Avilés el que ha tenido que mediar entre las asociaciones de vecinos que organizan fiestas en los barrios y la Sociedad General de Autores (SGAE), tras recibir también las entidades avilesinas una carta en la que se les solicita el abono de los derechos de autor por las actuaciones musicales de los últimos años. La única que se ha salvado es El Hórreo, la asociación vecinal de El Carbayedo, que paga «religiosamente porque no se puede andar con bromas», explica su presidente, Manuel Fernández.

Representantes de la SGAE se han comprometido ante la concejala de Festejos, Ana Hevia, a aplazar el pago de las deudas pendientes y a aplicar a las asociaciones un descuento del 25% en la tarifa de derechos de autor por la contratación de orquestas, que actualmente es del 7% del caché. Esta reducción, según explican fuentes oficiales, es la misma que la SGAE aplica a los ayuntamientos en virtud de un acuerdo con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

No es la panacea, pero permitirá a las entidades que han recibido la misiva, entre las que se encuentran la Comisión de Festejos de Llaranes (COFELLA) y las asociaciones de vecinos de La Luz y Versalles, ganar tiempo y planificar el presupuesto festivo del año que viene. «Malamente llegamos a pagar lo que nos cuestan las fiestas, como para recibir ahora esto», se lamentaba ayer Carmen Gutiérrez, presidenta de la Asociación de Vecinos de La Luz.

Los términos en los que está redactada la carta, «prepotente, arrogante y amenazadora», según la Plataforma por los Servicios Públicos de la Comarca de Avilés, han cumplido su objetivo. Todas las asociaciones han respondido a los requerimientos de la Sociedad de Autores en el plazo de cinco días marcado en la misiva y, paralelamente, han contactado con el Ayuntamiento, quien finalmente ha encabezado las negociaciones.

La reclamación de la SGAE ha propiciado entre los implicados, además, una curiosa 'ley del silencio'. Las asociaciones contactadas confirman, pero no se extienden en su respuesta. «Preferimos ser prudentes, no vaya a ser...», confían desde una de ellas.

«Recibimos una carta certificada a mediados de julio en la que nos reclamaban las facturas de las orquestas contratadas los últimos cinco años para calcular el canon en concepto de derechos de autor», explican desde La Luz. Enviaron las de los dos últimos años, 2015 y 2016, «porque las anteriores las perdimos cuando nos entraron a robar en el local de la asociación». En su defecto, realizaron una estimación.

A la Asociación de Vecinos Marcos del Torniello, de Versalles, la carta llegó «en plenas fiestas», tal como confirma su presidenta Lici Alonso, que no quiere abundar mucho en el particular. «La ley es la ley», concede, «pero nos parece tan injusto... Somos una entidad sin ánimo de lucro».

En realidad, la exigencia de la SGAE no es nueva ni ilegal. Pero sigue molestando a unas asociaciones que se preguntan por qué tienen que pagar un canon que ya abonan las orquestas que contratan para amenizar sus fiestas por interpretar temas de otros.

La Plataforma por los Servicios Públicos de la Comarca pone voz a la protesta que le gustaría lanzar a ellos y detalla que la carta en cuestión amenaza con una reclamación judicial en caso de no ser respondida. Lamentan que la ley permita cobrar derechos de autor a «entidades sin ánimo de lucro, con economías muy precarias y con unas cuotas casi simbólicas acordes a los tiempos de crisis» cuyas actividades se centran en la organización de charlas, conferencias «y una vez al año, una fiesta en la que suele contratarse una orquesta de bajo coste».

«La ley permite a la SGAE este atraco recaudatorio, sin que esté claro cómo, por qué y cuándo se recauda, quien recauda es una empresa privada, pedimos que se cambie la ley», añaden. Temen que de salir adelante las pretensiones de la sociedad de autores, «acaben por desaparecer las asociaciones vecinales que, como en el caso de la comarca, contribuyen a la cohesión social y, en muchos casos, a la pervivencia de las zonas rurales».

Sin negar el derecho de autor, la plataforma emplaza a los políticos, «los únicos que pueden cambiar las leyes, y esta es de ámbito estatal», a estudiar una posible reforma «que permita exenciones de algún tipo a las asociaciones de vecinos».

Antes que las de Avilés, recibieron esta carta las asociaciones de Castrillón, concejo que también negoció con la entidad una reducción del canon. Es un tema que surge, además, de forma cíclica por la imagen de entidad voraz y recaudatoria que tiene la SGAE, que justifica su actuación con números y la Ley de Propiedad Intelectual en la mano. La sociedad es una entidad privada dedicada a la defensa y gestión colectiva de los derechos de propiedad intelectual de sus más de cien mil socios. De ellos, 88.191 son músicos, 10.036 son autores de obras audiovisuales y 8.611 son dramaturgos y coreógrafos. Activa desde 1899, la sociedad administra un repertorio superior a los diez millones de obras musicales, dramáticas, coreográficas y audiovisuales.

La organización cuenta con más de cuatrocientos trabajadores que, entre otras funciones, se encargan de gestionar el cobro para que «cada vez que una de las obras de nuestros socios sea utilizada comercialmente, su autor perciba una remuneración».

Reconocen que para fijar el importe que corresponde a cada socio es necesario recurrir a complejos sistemas de información como programas informáticos o los sondeos en cientos de emisoras de radio, discotecas y similares.

En un documento de 206 páginas, la SGAE detalla la tarifa en función del establecimiento, aforo, población y tipo de espectáculo. Ahora, asociaciones como El Hórreo de El Carbayedo tendrán que comprobar si pueden sumarse al acuerdo alcanzado por la SGAE y el Ayuntamiento para abaratar el canon que ellos han venido abonando. Con las cuentas al día y regularizadas, será la asociación que mejor pueda afrontar la organización de festejos el año que viene, puesto que es previsible que puedan beneficiarse a partir de 2017 del descuento ya pactado para las otras entidades avilesinas.