El Comercio

Iria Estévez antes de una actuación con Arifi.
Iria Estévez antes de una actuación con Arifi. / LVA

«Actuar en directo es como una droga de la felicidad»

  • El grupo gallego de ritmos árabo-andalusís lucha por sacar adelante su proyecto íntimo en el marco de una industria poco abierta a novedades

  • Iria Estévez Cantante de Arifi

La banda de música árabo-andalusí Arifi llega este viernes al Centro Niemeyer para presentar su propuesta musical fuera de su Galicia natal. Allí aseguran haber encontrado un público fiel a sus ritmos, que se salen de los cánones tradicionales que exige una industria bastante homogénea. Iria Estévez, cantante del grupo, explica en qué consiste este proyecto y qué esperan de él.

¿Es tan difícil como parece salirse de los cánones y ritmos más comerciales de la industria musical?

Creo que todo en la vida ha de hacerse de forma sincera y dejando el alma en ello. Si tú partes de esta base cuando creas un proyecto artístico, el éxito personal está garantizado. Claro que lo que prima en la industria musical no son precisamente las músicas de raíz, o proyectos más arriesgados que se salen de lo más comercial, pero aún así tenemos nuestro público. Al final no se trata de plantearse si es difícil o no, sino saber qué quieres hacer y quién eres para que todo surja de forma natural.

¿Todos los miembros de Arifi viven de la música?

Sí, todos somos músicos profesionales. Algunos damos clase de música, danza, etc., trabajamos en varios proyectos y en algún caso hacemos algún trabajillo esporádico para ganar un poco más de dinero. Hoy en día es complicado mantenerse a flote, hay que luchar mucho en todos los aspectos y el económico es realmente preocupante. Pero cuando sientes que no puedes vivir de otro modo, que todo lo que te aporta esta profesión es felicidad y satisfacción, te sientes realizado y ya no sabes vivir de otro modo. Así que ahí seguiremos, luchando, como muchas personas en estos momentos.

¿Qué es lo más importante para ustedes a la hora de afrontar un proyecto tan personal, disfrutar o que funcione comercialmente?

Desde luego que lo disfrutamos, no hay mayor placer que poder expresarte libremente a través del arte y compartirlo con el público. El momento de creación, de arreglos, los ensayos... Disfrutamos durante cada parte del proceso hasta llegar a los directos, que son lo máximo. Es como una droga de la felicidad. Creo que la fórmula del éxito es planificar un proyecto coherente e impactante para lograr un sonido y estética propios. Si lo haces bien, esto resultará un producto atractivo para programadores y público.

¿Cree que en España hay un target amplio para su tipo de música?

Siempre se puede pedir más. Podría ser mejor, pero lo cierto es que la Península Ibérica es rica en tradiciones y las músicas de raíz tan variadas y ricas las llevamos dentro y forman parte de nuestra cultura. Este tipo de ritmos tienen un poder mágico, que si estás en una reunión y hay gente tocando, esta música te llama, te mueve por dentro y te emociona de un modo especial, aunque después cuando te vayas a casa no sea lo que escojas para escuchar en el coche. Lo que hacemos en Arifi es precisamente esto: vamos a la esencia, buscamos eso que tenemos en común, lo que nos hace vibrar por dentro. Procuramos la fusión con ritmos árabo-andalusíes en general, consiguiendo un diálogo equilibrado y sorprendente para traer las canciones antiguas al presente, transformándolas y dándoles una vida nueva, o bien crear temas propios con esta misma esencia.

Para quien no está familiarizado con el género árabo-andalusí, ¿cómo lo describiría y les convencería para que fuesen a verles actuar?

La semilla del proyecto fue mi recuerdo del grupo Radio Tarifa, que tanta belleza musical nos regaló. Pensé que podríamos inspirarnos en ello para crear algo diferente desde el norte, pero con una esencia próxima a su trabajo. Nos reunimos, les hice la propuesta y empezamos a diseñar el proyecto. Desde luego que con una mezcla tan singular de procedencias, estilos, experiencias y gustos personales sabíamos que el resultado sería el esperado. Un concierto de Arifi es pasión, entrega, esencia, emoción, danza, fuerza... Como el propio viento del sur, en Marruecos, del que tomamos nuestro nombre.

Aunque han comenzado su andadura hace muy poco, ¿qué esperan del futuro como grupo y a nivel individual?

Es la primera vez que salimos de Galicia. Allí estamos recibiendo muy buena acogida, entre el público, los programadores, la prensa, etc. Ahora en esta gira esperamos comenzar una gran andadura en tiempo y espacio para poder llevar nuestra música a todos los lugares posibles y regalar nuestro arte en cada rincón. Es un proyecto que nos mueve y vemos en cada directo que la gente se engancha y lo disfruta de principio a fin. A nivel individual, cada uno tiene sus propios proyectos y seguiremos trabajando en ello también.

Temas