El Comercio

Aguas de Avilés alerta sobre los residuos que se tiran por el desagüe

Restos de los residuos que se tiran por el inodoro y no son biodegradables.
Restos de los residuos que se tiran por el inodoro y no son biodegradables. / LVA
  • La empresa se suma a la declaración de AEAS, junto a otro medio centenar de compañías, para luchar «contra el monstruo de las cloacas»

La empresa avilesina Aguas de Avilés se ha adherido a la 'Declaración de posicionamiento del sector del agua sobre los productos no aptos para desechar por el inodoro y los etiquetados como aptos'. En resumen, esta larguísima exposición de intenciones busca sensibilizar a todos los usuarios sobre la importancia de proteger el medio ambiente con gestos tan sencillos como vigilar los residuos que se tiran por el inodoro.

La iniciativa esta promovida por la Asociación Española de Abastecimiento de Agua y Saneamiento (AEAS) y ya ha sido ratificada por 55 empresas españolas y supone un total de 170 operadores de catorce países distintos combatiendo este problema. El principal objetivo de la campaña es evitar los problemas medioambientales y económicos derivados de las obstrucciones y daños que se producen en los equipos de las redes de alcantarillado y estaciones depuradoras a causa de estos residuos, tal y como se puede apreciar en la fotografía.

La declaración está conformada por seis puntos, en los que se desglosan todas las medidas a adoptar. Los usuarios deben recordar que por el inodoro no deben desecharse más residuos que los naturales del ser humano y el papel higiénico, así como la necesidad de que todas las empresas anunciantes etiqueten sus productos (toallitas y demás artículos de higiene personal) con la frase 'No tirar al WC'. Sobre aquellos que sí se puedan tirar en este momento según las indicaciones de las asociaciones de fabricantes, el manifiesto recomienda que se cambie el etiquetado hasta que no se acuerde un estándar técnico que incluya las opiniones del sector del agua.

Este hipotético estándar, «posible y realista en un futuro», según los firmantes, debería elaborarse preferiblemente en el marco de la Organización Internacional de Estandarización (ISO). El producto se tendría, por tanto, que fragmentar rápidamente, no flotar y no tener plásticos; sólo podría estar compuesto por materiales que se degraden fácilmente en entornos naturales diversos. Así, la declaración recoge todos estos supuesto y sienta unas bases de cara al intenso trabajo que queda aún por desarrollar.