El Comercio

Sergio Gallego destaca la seguridad de la historia clínica electrónica

Sergio Gallego recordó ayer el proceso de puesta en marcha de la historia electrónica.
Sergio Gallego recordó ayer el proceso de puesta en marcha de la historia electrónica. / MARIETA
  • El inspector de servicios y centros sanitarios aseguró en el Hospital San Agustín que «los profesionales ya no sabrían trabajar sin ella»

El Área Sanitaria III fue pionera en la aplicación de la historia clínica electrónica, una información de documentación que, tradicionalmente, se movía en carpetas de cartón, donde cabía el riesgo de que se extraviase algún documento o quedasen al alcance de cualquier persona.

Riesgos que, hoy en día, se han anulado gracias a la historia clínica electrónica, cuya implantación y desarrollo en Asturias abordó ayer el abogado y médico Sergio Gallego, inspector de servicios y centros sanitarios en la Dirección General de Política Sanitaria de la consejería de Sanidad, en el transcurso de una sesión general en el Hospital Universitario San Agustín de Avilés.

Gallego recordó que la protección legal de la historia clínica digital y la analógica es idéntica, concediéndoles la Ley Orgánica de Protección de Datos de Origen Personal la máxima protección posible.

A partir de ahí, el formato electrónico, plenamente implantado en Asturias, incrementa la seguridad tanto para los pacientes como para los profesionales.

«Antes, a un paciente le podía caber la duda si una persona que no debía podía leer su historia electrónica; ahora existe una trazabilidad y, durante dos años, se guarda registro de todos los accesos o intentos de acceso a ella, cuando, donde y qué se consultó», explicó el ponente. Sergio Gallego no dudó en afirmar que ahora el ciudadano «cuenta con una mayor protección gracias a la trazabilidad del sistema y garantías absolutas sobre la confidencialidad de sus datos».

El personal cuenta con ventajas para los profesionales, ya que, además de la facilidad de su manejo, es más sencilla de entender y se evitan las posibles dificultades por una mala grafía.

Para los profesionales, también resulta una herramienta imprescindible en la actualidad una vez que se ha producido el cambio tecnológico. También es cierto que comienza a producirse la convivencia de personal sanitario que, sobre todo, ha conocido la historia electrónica con profesionales que trabajaron con la documentación en papel.

En todo caso, la opinión de Gallego es clara sobre este punto. «Los profesionales de la sanidad ya se han familiarizado con ella y, hoy en día, si se quitase pondrían el grito en el cielo porque no sabrían trabajar sin ella».

De hecho, ayer aseguró que no existe ninguna incertidumbre entre el personal por la utilización de este instrumento. La conferencia se centró en recordar las características de la historia clínica electrónica y el proceso de implantación, más que en la necesidad de abordar dudas o problemas. Una vez que la historia clínica electrónica se ha desarrollado en todas las comunidades, el siguiente paso que se va a dar es facilitar la consulta desde toda España.

«Ahora mismo se trabaja en la historia clínica digital del sistema nacional de salud», comentó Sergio Gallego. El principal escollo es establecer el método para asegurar las garantías de acceso.

La historia clínica del sistema nacional será otro avance para los casos de desplazamiento. Por ejemplo, durante unas vacaciones. Si ese viajero necesitase una atención en su lugar de destino, el médico tendría acceso a todo su historial, con lo que será más fácil que realizase un diagnóstico correcto.

Por ejemplo, gracias a ella pueden conocer las últimas analíticas de esa persona; incluso, en función del parámetro, los resultados pueden mantenerse vigentes. De esa manera, se convierte adquiere una importancia fundamental para avanzar en el diagnóstico y tratamiento de la persona.

De igual manera, al regresar a su lugar de origen, sus médicos habituales conocerán el tratamiento recibido nada que más que consulten la historia clínica electrónica.