El Comercio

El acusado por abuso sexual a un discapacitado afronta seis años de cárcel

Parada de autobús de Llano Ponte en la que se produjo el supuesto abuso.
Parada de autobús de Llano Ponte en la que se produjo el supuesto abuso. / PATRICIA BREGÓN
  • La defensa de C. M. S., que denunció a cuatro policías locales, uno de ellos el padre del joven, por darle un escarmiento, solicita su libre absolución

Penas que suman hasta seis años de cárcel es la petición que realizan la fiscalía y la acusación particular contra C. M. S, de 38 años de edad y vecino de Corvera, que el próximo lunes, 10 de octubre, será juzgado en la sección segunda de la Audiencia Provincial de Asturias como presunto autor de un delito de abuso sexual contra un joven con autismo, con una edad de 33 años y un desarrollo mental de cinco años, según los informes periciales.

La fiscalía solicita una pena de cuatro años de prisión y la prohibición de aproximarse al domicilio, lugar de trabajo o estudios, o cualquier otro frecuentado por el menor durante un periodo de cinco años.

Por su parte, la acusación particular, ejercida por el abogado José Ramón Nistal, comparte la petición y añade dos años de prisión más por un presunto delito contra la integridad moral. La defensa reclama la libre absolución del acusado, al considerar falsos los hechos que se atribuyen a su defendido.

Según el Ministerio Fiscal, el 29 de mayo de 2014, el acusado coincidió con el menor en la parada de autobús de la calle de Llano Ponte y, en un momento dado, le ofreció diez euros si le «chupaba la trompa», hechos que niega la defensa.

La acusación particular añade otros actos previos como el hecho de haberle quemado la chaqueta con un cigarrillo.Estos hechos provocaron otra causa penal después de que C. M. S, acusase al padre de la víctima, que trabajaba como Policía Local en Avilés, y a tres compañeros policías, de un presunto delito de amenazas, detención ilegal y torturas.

Finalmente fueron condenados tres agentes por un delito de amenazas (dos a seis meses de cárcel y el padre, a tres), quedando absuelto un cuarto policía. La sentencia considera probado que en mayo de 2014 los agentes retuvieron a C. M. S. después de que éste hubiese quemado con su cigarrillo la cazadora del joven. Posteriormente, lo trasladaron a las instalaciones de Divina Pastora, donde le realizaron diferentes fotos y lo amenazaron.

Los agentes condenados se han reincorporado al trabajo, aunque dos se encuentran de baja médica. Durante un año estuvieron suspendidos de empleo y sueldo mediante un expediente disciplinario del Ayuntamiento de Avilés.