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Fachada del edificio que albergará la primera curia que se instalará en Avilés.
Fachada del edificio que albergará la primera curia que se instalará en Avilés. / MARIETA

Lumen Dei compra el convento de los Franciscanos para ubicar en Avilés su curia

  • La iglesia de San Antonio se mantiene independiente a la operación y conservará su actividad actual

Las dependencias del que fuera convento de los Padres Franciscanos, en la plaza de Carlos Lobo, albergarán las oficinas centrales del Lumen Dei, el movimiento creado en la década de los sesenta por el jesuita praviano Rodrigo Molina Rodríguez. La operación de compra ya se ha firmado en el Arzobispado de Oviedo y tan sólo se encuentra pendiente de unos mínimos cambios para la ubicación de la curia del Lumen Dei en el Arciprestazgo de Avilés.

La planta baja del convento franciscano albergará las oficinas de la organización religiosa, mientras que las otras dos se utilizarán como residencia para los cinco o seis sacerdotes que se trasladen a la ciudad. Será un momento trascendental en la historia eclesial del Arciprestazgo, toda vez que es la primera curia que se instala en Avilés. En el pasado, los Mercediarios y Franciscanos tuvieron centros de formación, pero nunca una curia.

Aún no se ha desvelado la fecha de la llegada del Lumen Dei a la ciudad, aunque podría ser cuestión de semanas. En la actualidad ya disponen de un centro de formación en Nava, donde sus sacerdotes atienden algunas parroquias como Torazo y Santa Eulalia de Cabranes. Además, sus seminaristas se han matriculado en Oviedo para completar su formación en el Seminario.

El acuerdo no afecta a la Iglesia de San Antonio de Padua, donde se mantendrá la Adoración Permanente y las misas oficiadas por su rector, Ángel Fernández Llano. De igual manera, las tallas del templo, como La Borriquilla, seguirán en la que fuera Iglesia de los Padres Franciscanos.

Decisión del Papa

La llegada de Lumen Dei a Avilés es una consecuencia de la decisión del Papa Francisco que, en junio de 2015, autorizaba que el movimiento recuperase su independencia dentro de la Iglesia en un proceso progresivo, con una tutela de su comisario, el arzobispo Jesús Sanz Montes.

Para facilitar esta labor, se optaba por instalar su sede en el Arzobispado de Oviedo. El propio Sanz Montes daba la bienvenida el pasado 29 de septiembre desde las páginas de 'Esta hora', la publicación semanal del Arzobispado, a través de su comentario semanal. Oficialmente, ya cuentan con la casa de formación en Nava, si bien bajo tutela del Arzobispado de Oviedo. Sus postulantes, además, completan su formación en el Seminario de Oviedo con el fin de evitar las carencias de formación y teológicas detectadas en el pasado.

Asturias es, además, la tierra natal del que fuera el fundador del movimiento, el praviano Rodrigo Molina. Tradicionalmente, ha venido celebrando retiros para familias en Avilés, Gijón y Oviedo, siendo los avilesinos de los más numerosos. Además del que fuera su superior, Francisco Javier Mahía Colao, el movimiento contó con otro sacerdote avilesino.

Los momentos de dolor y tensión en sus familias durante la crisis se interpretan como uno de las causas de la discreción con la que se ha gestionado la llegada de Lumen Dei a la ciudad.

Los sacerdotes que vivirán en la curia no asumirán directamente responsabilidades parroquiales, aunque en medios eclesiales del Arciprestazgo su mudanza a la ciudad es bienvenida, toda vez que pueden apoyar a los párrocos en su actividad.

Espíritu jesuita

Rodrigo Molina Rodríguez (Pravia, 1920-Madrid, 2002) ingresó en el noviciado jesuita en 1939 y, en 1956 celebraba su primera misa en el Pozo del Tío Raimundo, en Madrid. Su fidelidad al mensaje de San Ignacio de Loyola le llevó a vivir el compromiso con los más desfavorecidos con el máximo rigor.

En 1965 fue destinado a Cuzco, Perú, donde conoció la miseria del pueblo quechua. Dos años después fundaba Asociación Promotora de Desarrollo (PRODESA), el antecedente de Lumen Dei, donde se combinaba el compromiso social con una intensa espiritualidad y una total austeridad. Aún tienen una fuerte presencia en Perú, donde mantienen su intensa labor misionera y de apoyo a los colectivos más desfavorecidos.

El sacerdote mantuvo la dirección espiritual de Lumen Dei hasta que los superiores jesuitas le señalaron la necesidad de elegir entre su compromiso con la Compañía de Jesús o Lumen Dei. El padre Molina optaba por Lumen Dei y, en 1996, abandonaba la Compañía de Jesús. Al año siguiente era proclamado presidente general.

Con una amplia presencia en Hispanoamérica, los sacerdotes de Lumen Dei visten con hábito blanco. Cuenta también con rama femenina y para matrimonios.

A preguntas de LA VOZ DE AVILÉS, Lumen Dei declinó realizar cualquier declaración sobre su llegada a Avilés.