El Comercio

Los mejores guardianes del perro

Los agentes alimentaron y jugaron un rato con ellos hasta que les encontraron refugio.
Los agentes alimentaron y jugaron un rato con ellos hasta que les encontraron refugio. / MARIETA
  • La Policía Local suple con la solidaridad de sus agentes la falta de recursos públicos para atender a los animales abandonados

El problema de los perros abandonados y la ausencia de una perrera pública en la comarca sigue siendo preocupante. El pasado viernes, dos policías locales tuvieron que actuar ante la situación de desamparo de dos canes, un macho y una hembra de raza potencialmente peligrosa, en la zona de Tabiella. «La Guardia Civil nos remitió un aviso que alertaba de la presencia de dos perros deambulando por la carretera en Valliniello, nos dirigimos inmediatamente un compañero y yo porque podrían haber ocasionado además algún accidente de tráfico», explicó a este periódico uno de los agentes.

«Los perros estaban en una situación límite, había signos de desnutrición y la hembra tenía una hernia enorme en la pierna por la que apenas podía caminar, necesitará una intervención quirúrgica», señalaba el policía, acostumbrado, por desgracia, a este tipo de rescates. «No es mi trabajo, pero en la comisaría estamos muy concienciados y por eso ponemos de nuestro tiempo y dinero para intentar ayudar, he perdido la cuenta de a cuántos animales he rescatado», comentaba visiblemente desalentado.

Tras un intento en vano de encontrar a los propietarios, los agentes pasaron el aviso a su superior y entre todos consiguieron un final feliz para esta historia. A falta de más trámites, ambos perros han encontrado asilo en las Clínicas Terán, en Llanera, donde se gestionará la operación de la hembra.