El Comercio

El acusado de abusar sexualmente de un joven con autismo niega los hechos

En el centro, uno de los abogados del caso.
En el centro, uno de los abogados del caso. / Pablo Lorenzana
  • «Te doy diez euros si me chupas la trompa», le llegó a decir al chico, que tiene una edad mental de cinco años. El procesado, de 38 años, conoció a la víctima en una parada de autobús de Avilés

El acusado de abusar sexualmente de un joven con autismo con una edad mental de 5 años ha negado hoy los hechos en un caso por el que ya fueron condenados por amenazas al procesado tres policías locales de Avilés, uno de ellos el padre de la víctima.

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial ha celebrado la vista en la que han testificado la víctima, sus padres, agentes de los cuerpos de Policía local y Nacional y peritos y en la que la Fiscalía pide una pena de cuatro años de prisión y cinco de alejamiento.

Los hechos ocurrieron sobre las 18:50 horas del 29 de mayo de 2014, cuando el acusado, de 38 años, coincidió en la parada de autobús de la calle Llano Ponte de Avilés con la víctima, quien padecía un grado de discapacidad del 65 por ciento, por un trastorno del desarrollo por autismo y por un retraso madurativo.

El joven, que ha declarado protegido por un biombo y acompañado de su madre, ha asegurado que el acusado le dijo "te doy diez euros si me chupas la trompa", aunque negó que fuera la misma persona que le había quemado la cazadora con cigarrillos.

El acusado ha negado haberle hecho una propuesta para que le hiciera una felación aunque admitió haberle quemado con un cigarrillo en la manga del abrigo, y que por ello le pidió "disculpas".

La víctima y su madre han declarado que la cazadora tenia cuatro quemaduras y que el día siguiente lograron identificar al joven que fue detenido por agentes de la Policía Local y trasladado a dependencias del Cuerpo Nacional de Policía.

La Sección Segunda de la Audiencia condenó el pasado mes de mayo a penas de entre 3 y 6 meses de cárcel a tres policías locales de Avilés, uno de ellos el padre de la víctima, por amenazas, aunque les absolvió de los delitos de detención ilegal y torturas de los que se les acusaba inicialmente.

El tribunal dio por probado que el denunciante se hallaba el 30 de mayo de 2014 en una parada de autobús de la calle de Llano Ponte, de Avilés, cuando se le acercaron dos agentes de la Policía Local para decirle que tenía que acompañarles a comisaría por quemarle la cazadora a un chico y hacerle proposiciones sexuales.

Le introdujeron en el vehículo policial y le trasladaron a unas dependencias municipales situadas en Divina Pastora y, una vez allí, llegó en moto un tercer policía y entre dos agentes pusieron al detenido contra una pared y le sacaron varias fotos, mientras ambos amenazaban con matarle.

Posteriormente, fue trasladado a la comisaría de la Policía Local y luego a la nacional, para tomarle declaración. En una dependencia de la Comisaría intervino un cuarto agente de la Local que se dirigió al detenido y le dijo que era el padre del chico al que le había quemado la cazadora y que "si quería, que se la chupara a él", amenazándole reiteradamente.

Posteriormente, un agente sacó su arma, extrajo una bala del cargador y tras preguntar al detenido su nombre de pila, le dijo que "era para apuntar su nombre en esa bala". En la vista celebrada hoy se ha juzgado el caso de abuso sexual.

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