El Comercio

El Ayuntamiento paraliza la venta de Maqua tras dos intentos fallidos

Imagen actual que presenta el Palacio de Maqua, en la calle de La Cámara.
Imagen actual que presenta el Palacio de Maqua, en la calle de La Cámara. / MARIETA
  • El gobierno local estudia ahora qué hacer con el palacio de la calle de La Cámara, que cumple 25 años como Bien de Interés Cultural

El Palacio de Maqua cumplió el pasado 4 de octubre los veinticinco años desde su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), confirmando legalmente su categoría de monumento.

Lo cierto es que el emblemático palacio de la calle de La Cámara llega a sus bodas de plata en una de las peores situaciones de su historia, tan sólo salvada por la recuperación de su parte trasera como sede de la empresa Aguas de Avilés. Una inmobiliaria en el bajo que linda con la calle de La Cámara completa la actividad en un edificio que albergó el Centro de Profesorado y Recursos y, posteriormente, la Casa de Encuentros de la Mujer, la Oficina de Gestión Urbanística y la Oficina de Información Juvenil en sus dependencias. En 1983 y 1997 el edificio se benefició de obras de rehabilitación que recuperaron su importancia urbanística, pero solo en su exterior y cubierta, porque el interior quedó prácticamente intacto.

Sin actividad definida

El deterioro de su estructura provocó la marcha del Centro de Profesorado y Recursos ante la imposibilidad de albergar su biblioteca. Posteriormente, la construcción del Edificio Fuero y la rehabilitación de un edificio para unificar los servicios de Urbanismo que se encontraban dispersos, y que pasaron a ocupar el inmueble número 15 de la calle de La Ferrería, provocó la emigración del resto de servicios municipales.

Vacío de activad pública, el Ayuntamiento intentó la venta del Palacio Maqua en el año 2012 con una tasación de 1,4 millones de euros en una operación que debía servir para equilibrar las cuentas municipales de ese año.

En plena crisis económica, no se presentaron ofertas y la operación se canceló. La administración local tampoco pudo recurrir a la posibilidad de enajenación directa, contemplada por la legislación.

En la actualidad, el edificio se encuentra vacío en sus tres plantas superiores y sin perspectivas de uso a corto o medio plazo. Desde el equipo de gobierno no se plantea la venta en el actual escenario, aunque tampoco se rechaza abiertamente.

El mayor problema es su conservación. La inmobiliaria situada en el bajo ha reclamado en diferentes ocasiones el arreglo de las goteras y tapar los huecos por los que entran palomas. El patio interior ofrece un espectáculo dantesco por la suciedad acumulada a lo largo de los últimos años

Los informes avalan la necesidad de intervenir, pero las respuestas de la administración rechazan esa posibilidad hasta que no se defina el uso futuro del edificio emblemático.

Como se ve, un cumpleaños, compartido con otro de los palacios de la villa, el de Josefina Balsera, que Maqua recibe en uno de los peores momentos de una historia que se remonta al siglo XIX.